La resistencia a la vacunación, una amenaza a la salud pública

Los antivacunas se colocan como uno de los diez mayores peligros, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)

En su nuevo estratégico para 2019, la OMS recoge el Proyecto 13, que busca “promover la salud, preservar la seguridad mundial y servir a las poblaciones vulnerables” durante los próximos cinco años. En su interior, se encuentran las diez mayores amenazas para la salud mundial en la actualidad, tales como el cambio climático y la contaminación, las enfermedades no transmisibles, la gripe, el sida, la resistencia a los antibióticos o la resistencia a la vacunación.

Por primera vez, la Organización Mundial de la Salud posiciona a los contrarios a la vacunación —popularmente conocidos como antivacunas— como un riesgo para la salud y el bienestar del planeta. El aumento de brotes de enfermedades prevenibles con la vacunación —como el sarampión o la gripe— han alertado a los miembros de la OMS. Las cifras avalan esta preocupación. Por ejemplo, el contagio de sarampión ha aumentado un 30% a nivel mundial. Esto ha causado que la enfermedad resurja en países donde se encontraba casi erradicada.

El riesgo de los antivacunas es social. Al ser portadores del virus sin inmunizar, son un foco infeccioso para aquellos a su alrededor. Estas enfermedades son altamente contagiosas e incluso pueden llevar a la muerte.

Resultado de imagen de aumento influenza
Ciudadanos Mexicanos llevan mascarillas en el metro como medida preventiva del brote de influenza porcina en esa zona. FOTO: Magnus Manske

En los primeros seis meses de 2018, más de 41.000 personas padecieron esta enfermedad en Europa. Esta es la cifra más alta de las registradas en la última década, según datos de la Agencia Española de Pediatría. El año pasado finalizó con más de 65.000 casos de sarampión, casi el triple que los 23.927 registrados en 2017. Ucrania es el país más afectado por esta situación y registra la mitad de los contagios en Europa.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades​ (CCPEEU) alertaban de que el porcentaje de muertes por neumonía y gripe “se mantuvo o estuvo por encima del nivel de epidemia durante 16 semanas consecutivas” en Estados Unidos. Debido a esto, los decesos por este tipo de enfermedades aumentaron y se registraron 185 muertes pediátricas.

El año pasado finalizó con más de 65.000 casos de sarampión, casi el triple que los 23.927 registrados en 2017.

La decisión de la OMS coincide con la resolución del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 16 de Barcelona, que avaló la negativa a la inscripción de un menor en un jardín de infancia al no estar vacunado. El juez considera que el derecho a la salud de los demás niños es superior al derecho de asistir a la guardería, y que los padres decidieron libremente si inmunizar o no al menor. En Asturias, esta resolución se encuentra vigente, ya que ningún niño sin su cartilla de vacunación al día podrá ser inscrito.

Las vacunas previenen entre dos y tres millones de muertes al año. Suponen un escudo al proteger contra patógenos que —sin las pertinentes protecciones— resultarían mortales, sobre todo para los recién nacidos y los niños menores de seis años.