La ICAN gana el Premio Nobel de la Paz 2017

Su lucha contra el armamento nuclear le ha dado este galardón.

La ICAN durante su primer encuentro. Foto: ICAN campaigners

La Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN) ha recibido el Premio Nobel de la Paz 2017. Esta recogió el galardón y aprovechó el momento para lanzar un discurso contra ese tipo de armas e incentivar la implicación de las grandes potencias a unirse al tratado de prohibición en la ONU.

El Premio Nobel de la Paz es uno de los cinco galardones que fueron fundados por el sueco Alfred Nobel, famoso por la invención de la dinamita. Este se entrega desde 1901 “a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz”, según el documento de fundación de este premio.

El acto tuvo lugar en el Ayuntamiento de Oslo. A este asistieron cerca de un millar de personas, entre ellas, los reyes noruegos y algunos ganadores de pasadas ediciones. La directora ejecutiva de ICAN, Beatrice Fihn, aprovechó el discurso de aceptación del Nobel para pedir la unión de las potencias nucleares al tratado de prohibición de estas armas. “Representamos la única elección racional, representamos a los que rehúsan aceptar las armas nucleares. La nuestra es la única realidad posible, la alternativa es impensable”. Además, Fihn habló de la naturaleza de estos artefactos, los que solo crean miedo y provocan que sean, cada vez más, los países que se unen a esta carrera nuclear.

La ICAN es una coalición internacional que reúne en más de cien países a muchas organizaciones ecologistas, pacifistas y de protección de los derechos humanos.

En el acto estuvo Setsuko Thurlow, una de las supervivientes de la bomba de Hiroshima. Cuando sucedió la explosión, todo a su alrededor desapareció: sus familiares, sus compañeros y hasta su ciudad. “Cuando salía arrastrándome, las ruinas ardían. La mayoría de mis compañeros de clase murieron quemados vivos, vi a mi alrededor una devastación total, inimaginable”, dijo Setsuko.

La entrega del Premio Nobel de la Paz 2017 coincidió con el Día Internacional de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre. Este celebra la fecha en que la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, en 1948.