Kenji Hirata analiza en la UFV el desafío del nordeste asiático

El ministro de la Embajada de Japón dirige un simposio con los alumnos de RR.II. sobre los retos que suponen China y Corea del Norte para la política exterior del país nipón. El acto ha sido organizado por el Observatorio de Política Internacional de la UFV.

“Si yo fuera Kim Jong-un, no desnuclearizaba Corea del Norte. Yo puedo hablar en nombre de mi país y le aseguro que Japón respetará su soberanía. Pero no puedo garantizar que lo haga EE.UU. Lo más importante para un país es asegurar su supervivencia y Kim Jong-un no quiere que ocurra otra Libia u otra Irak. Lo de Corea del Norte no tiene solución”. Con estas palabras respondía el ministro de la Embajada de Japón, Kenji Hirata, a una pregunta de Mirada 21 sobre la posible desnuclearización de Corea del Norte, en declaraciones posteriores a la conferencia sobre las relaciones triangulares entre Japón, China y las dos Coreas. Hirata impartió un coloquio con los alumnos del Grado de Relaciones Internacionales de la UFV, organizado por el Observatorio de Política Internacional.

Kenji Hirata empezó la charla rodeado de más de 30 alumnos. La sala era pequeña y se saturó rápidamente. Algunos interesados se tuvieron que quedar fuera. El calor era sofocante. Abrir las ventanas era sinónimo de escuchar el alboroto exterior. Pero ni la sala, ni la aglomeración, ni la temperatura, ni el bullicio impidieron a Hirata ganarse a su público desde el inicio. “Estoy enamorado de este país. España es la mejor”, aseveró el ministro entre aplausos.

Han pasado 150 años desde que Japón y España establecieran relaciones diplomáticas. Kenji Hirata, quien ha trabajado en más de seis países, quiso dedicar unas palabras a España en homenaje a este aniversario. “España reúne casi todas las condiciones que un extranjero necesita: clima, comida, historia, naturaleza… Pero lo que hace grande a España es la gente. Siempre dispuestos a escuchar”, manifestó Hirata.

“Espero que descubran la grandeza de su propio país”, expresó el ministro.

El ministro hablaba a un ritmo pausado, midiendo sus palabras para no equivocarse en un idioma que no domina. Hirata se tomó con humor su debilidad con el español para lanzar algún chiste que conectase con el público. “Pero, ¿por qué digo todo esto? Pues para que me den mucha comida después, claro”, explicó entre carcajadas del público. “No, es broma. Lo digo porque siento que a España le falta algo… Los españoles no saben apreciar su calidad humana. No saben lo que hace grande su país. Me da pena que los españoles sean tan autocríticos. Mi querida España es mucho más grande de lo que creen. Espero que descubran la grandeza de su propio país”, expresó con contundencia el ministro. Se generó rápidamente un clima de cercanía en la sala.

Kenji Hirata puso fin a los prolegómenos y dio paso a la conferencia. El ministro proyectó en pantalla los retratos de tres dirigentes importantes del nordeste asiático: el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, el presidente de China, Xi Jinping, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un. “Me imagino que sabréis quiénes son, ¿verdad? De los tres que veis, quiero que me digáis quién es paloma y quién es halcón”, propuso el ministro.

Kenji Hirata muestra las fotografías de Shinzo Abe, Xi Jinping y Kim Jong-un, siguiendo un orden de izquierda a derecha.

Hirata señaló el retrato de Shinzo Abe, a lo que respondió el público: “¡Halcón!”. El ministro hizo lo propio con el presidente de China y los alumnos respondieron: “¡Paloma!”. En la cara de Hirata se dibujó una sonrisa mientras se acercaba al retrato de Kim Jong-un. El público participó en el juego con entusiasmo y gritó al unísono, más fuerte que con los dos políticos anteriores: “¡Paloma!”.

Kenji Hirata volvió a sonreír. “Suelo hacer este juego cada vez que voy a una universidad. Es muy interesante ver la percepción que tienen los alumnos de estos tres dirigentes. Por supuesto, yo respeto todas las opiniones”, declaró el ministro.

Tensiones y conflictos en Asia del Este
El coloquio versó, principalmente, sobre la política exterior de Japón ante la presión china y sobre las relaciones triangulares de los países del nordeste asiático en el nuevo marco de acercamientos entre las dos Coreas.

“La seguridad de Japón cambiará si se produce una desnuclearización. Pero también lo hará en caso de que hubiese una unificación sin desmantelar el armamento nuclear. La unificación de las Coreas sería positiva o negativa para Japón según el tipo de régimen que exista. Si es el propio de Corea del Norte, sería un peligro, porque tendríamos un vecino más fuerte y con fronteras más cercanas a Japón. En cambio, si es el régimen de Corea del Sur, sería distinto”, explicó Hirata. El ministro se apoyó la mayor parte de la charla en un mapamundi centrado en Japón.

“Desde la caída del muro de Berlín, los europeos piensan que el mundo donde los países y las potencias se pelean por la supremacía ha acabado”, aseveró Kenji Hirata.

El ministro puso énfasis en los sistemas políticos de los principales países de Asia Pacífico. “¿Por qué la democracia es importante para las relaciones internacionales? Después de la Segunda Guerra Mundial, los países que ganaron la guerra decidieron qué tipo de lecciones debían dar a las potencias derrotadas. Las naciones vencidas fueron Italia, Alemania y Japón. ¿Cuál es el denominador común entre estos tres países? Eran dictaduras, no democracias”, razonó Kenji Hirata.

“En Japón, gracias a la ocupación americana, tenemos una Constitución democrática. Se puede decir que es un país rico, democrático y sólido”, explicó el ministro. “Japón parece un país decorativo: está rodeado de países como Rusia, Corea del Norte, China, Corea del Sur o Taiwán. Entre estos países, ¿cuáles son democráticos? No voy a decir nada. La gente ya lo sabe”, declaró con humor el ministro. La complicidad entre el ponente y los alumnos era tal que, más que una conferencia, el acto parecía una charla entre diplomáticos japoneses.

“Los misiles más largos de Corea del Norte pueden alcanzar la zona estadounidense de Alaska y todo el territorio japonés”, declaró Hirata.

“Desde la caída del muro de Berlín, los europeos piensan que el mundo donde los países y las potencias se pelean por la supremacía ha acabado. En el caso de Asia del Este, no tuvimos esa euforia de paz. Hoy en día, todavía existen dos principales focos de tensión en el territorio: la confrontación entre Corea del Norte y Corea del Sur y la disputa entre China y Taiwán”, explicó Kenji Hirata.

“En Japón, se encuentran también otros tres focos de tensión, que podríamos calificar de menores: las cuatro islas del norte ocupadas por la URSS después de la rendición de Japón, y que hoy en día siguen bajo el mando de Rusia; la isla Takeshima, cuyo territorio fue invadido por Corea del Sur en 1954 y que aún sigue bajo su control; y las islas Senkaku, que actualmente se encuentran bajo el control de Japón, pero que están siendo reclamadas por China.

El desafío nuclear de Corea del Norte
“Sobre Corea del Norte, no voy a explicar mucho lo que está pasando, porque se está diciendo por todas partes y vosotros ya lo sabréis”, manifestó Hirata. El ministro de la Embajada de Japón explicó que, hasta ahora, el “régimen de Kim Jong-un” había estado llevando a cabo “una serie de provocaciones” hacia Japón.

“Desde que Kim Jong-un subió al trono… porque todos sabemos que es una dinastía, por mucho que digan que quien gana las elecciones es un partido comunista obrero etcétera etcétera…”, explicó el ministro entre risotadas del público. “Con Kim Jong-un, el programa nuclear del país se ha acelerado. Los misiles más largos de Corea del Norte pueden alcanzar la zona estadounidense de Alaska y todo el territorio japonés”, declaró Hirata.

“Hace poco, Corea del Norte se mostró favorable a una negociación para cesar sus pruebas nucleares y desmantelar su arsenal. Pero nosotros no nos fiamos, porque ya tenemos la experiencia de que ellos no cumplan con su palabra en los acuerdos”, expuso Kenji Hirata.

El ministro también denunció los secuestros llevados a cabo por el Gobierno norcoreano. “Corea del Norte ha llevado a cabo secuestros a japoneses y a surcoreanos para convertirlos en espías o en instructores de espías. El caso más importante es el de Megumi Yokota. No sabemos cuántos secuestrados están vivos o muertos”, confesó el ministro.

“Lo único que quiere Kim Jong-un es la supervivencia de su nación”, dilucidó Kenji Hirata.

Kenij Hirata explicó que, en el año 2005, regresaron cinco japoneses secuestrados y que, durante las negociaciones entre Japón y Corea del Norte, este último “reconoció algunos secuestros”. “Sin embargo, seguimos teniendo una lista de desaparecidos que sospechamos que están en Corea del Norte”, puntualizó el ministro de la Embajada de Japón.

Un alumno preguntó por la posibilidad de que Kim Jong-un iniciara un ataque contra Japón o Estados Unidos y se desencadenase una guerra nuclear. “Lo único que quiere Kim Jong-un es la supervivencia de su nación. Nadie quiere atacar EE.UU., porque sería firmar una sentencia de muerte. Nadie es tan tonto como para querer suicidarse. Corea del Norte tiene la bomba nuclear para que no invadan el país”, dilucidó Kenji Hirata.

La militarización de China
El ministro de la Embajada de Japón dio por acabado el apartado de Corea del Norte e introdujo el conflicto chino. “Pasemos a China. Todos sabemos cómo es su régimen, no necesito dar muchas explicaciones…”, manifestó el ministro al tiempo que proyectaba una imagen del Partido Comunista Chino, entre las risas de la audiencia. Se acercaba la hora del almuerzo y el sol radiaba implacablemente, pero ningún estudiante despegó su mirada del diplomático. No había ni un solo móvil a la vista. Kenji Hirata absorbió toda la atención de la audiencia. El ministro demostró tener experiencia comunicativa y se llevó hábilmente el público a su bolsillo.

“China no tiene experiencia democrática”, manifestó el ministro.

“China se está expandiendo a nivel militar. Actualmente es la segunda potencia del mundo que invierte en armamento. Nosotros somos la octava fuerza. La pregunta es: ¿Por qué aumenta China su presupuesto de guerra?”, cuestionó el ministro. Kenji Hirata explicó que la tensión en el Mar de la China Meridional se está “acrecentando” y que China reclama “casi todo el mar”. “Reclamar es una cosa, pero alterar el statu quo unilateralmente por la fuerza es otra bien distinta”, aseveró Hirata.

“Tengo mis dudas en cuanto a la postura de la Unión Europea y de EE.UU. respecto a China, porque es un país cuya economía resulta muy atractiva. Pero está demandando arrecifes del Mar Meridional para convertirlos en bases militares. Para mí, la posición del grupo de los 27 es preocupante”, explicó el ministro.

“China no tiene experiencia democrática. No tienen ninguna tradición democrática. Recuerdo cuando los europeos se alegraban de la Primavera Árabe y decían que por fin habría democracia en aquellos países. Y ahora, mirad como están. Es porque no tienen tradición ni experiencia democrática”, argumentó Hirata.

Para finalizar el coloquio, el ministro de la Embajada respondió a una ronda de preguntas de los alumnos y profesores del Grado de Relaciones Internacionales de la UFV. Las consultas más frecuentes discurrieron en torno a la reunión entre Kim Jong-un y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in. El público también preguntó sobre la posición de la Rusia del reelecto Vladimir Putin y del papel del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las relaciones con el país nipón.

Kenji Hirata necesitó la ayuda del moderador para clausurar el acto. Las manos alzadas de los alumnos pedían con ímpetu que se alargase todavía más la conferencia. El ministro de la Embajada de Japón dedicó unas palabras de agradecimiento a la Universidad Francisco de Vitoria y se despidió cordialmente de la audiencia. Kenji Hirata dirigió un encuentro afable que sirvió para que los alumnos adquirieran una visión global de Asia del Este, una de las regiones más vibrantes del mundo.