Goldman Sachs: curar dolencias crónicas “no es un modelo de negocio sostenible”

El banco concluye, en un informe publicado el 10 de abril, que las pérdidas sufridas por la farmacéutica Gilead tras eliminar la hepatitis C demuestran que erradicar enfermedades perjudica los beneficios de las empresas a largo plazo.

Entre los antiguos empleados de Goldman Sachs, se encuentran tres secretarios del Tesoro de EE.UU., el dos veces primer ministro de Italia y también presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, o el actual presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.

Goldman Sachs, el grupo estadounidense líder mundial de banca de inversión, valores y gestión de negocio, ha concluido, en su informe La revolución del genoma, que curar a los enfermos puede frenar en seco el negocio y los beneficios de las empresas dedicadas al sector de la biotecnología. El documento, publicado el 10 de abril, toma como ejemplo la trayectoria reciente de Gilead Sciences, la farmacéutica que consiguió un tratamiento efectivo para la hepatitis C.

Según ha recogido la cadena CNBC, los “expertos sanitarios” han abordado los problemas del mercado y señalan que los últimos movimientos del sector sirven de ejemplo a Goldman Sachs para advertir de los riesgos de curar pacientes. “El potencial de administrar remedios totales es uno de los aspectos más atractivos de la terapia génica (…). No obstante, estos tratamientos ofrecen una perspectiva muy diferente con respecto a los ingresos recurrentes frente a las terapias crónicas. Si bien la propuesta tiene un enorme valor para los pacientes y la sociedad, podría representar un desafío para los desarrolladores de medicina genómica que busquen un flujo de efectivo sostenido”, explica el banco en el informe.

“El éxito del tratamiento de Gilead con la hepatitis C ha agotado gradualmente el grupo de pacientes tratables”, afirmó Richter.

El analista Salveen Richter citó los tratamientos de Gilead Sciences para la hepatitis C, que lograron tasas de curación de más del 90%. Las ventas en Estados Unidos para estos tratamientos alcanzaron un máximo de 12.500 millones de dólares en 2015, pero han estado cayendo desde entonces. Goldman Sachs estima que las ventas de los Estados Unidos para estos tratamientos serán inferiores a 4.000 millones de dólares este año, según una tabla en el informe.

“El éxito del tratamiento de Gilead con la hepatitis C ha agotado gradualmente el grupo de pacientes tratables”, afirmó Richter. En este sentido, el analista ha calculado que las ventas de la compañía en EE.UU. de este tratamiento estarán por debajo de los 4.000 millones de dólares.

“En el caso de enfermedades infecciosas como la hepatitis C, curar a los pacientes también disminuye el número de portadores capaces de transmitir el virus a nuevos pacientes, por lo que el grupo de clientes también disminuye. Donde un grupo de pacientes permanece estable, como en el caso del cáncer, el potencial para curarlos plantea menos riesgos para la sostenibilidad de una franquicia”, subrayaron desde la entidad bancaria.

Las soluciones que plantea Goldman Sachs
El informe establece tres estrategias para asegurar la rentabilidad a largo plazo de las empresas del sector de la biotecnología. En primer lugar, las compañías tendrían que centrar su negocio hacia los grandes mercados como el de la hemofilia, que crece a un 6% anualmente. La segunda solución gira en torno a atender a los pacientes que sufren “trastornos con alta incidencia”, es decir, aquellos que pueden sufrir graves problemas como, por ejemplo, a la hora de caminar, comer o respirar.

En tercer y último lugar, Goldman Sachs apuesta por la “innovación constante” y ampliar el nicho de mercado. “Hay cientos de enfermedades retinianas heredadas”, recordó Richter. El grupo de banca de inversión aconseja que las compañías del sector no dejen a un lado “el ritmo de innovación”, que “jugará un papel determinante para compensar los problemas del negocio”.

La publicación del informe coincide con el 63º aniversario de la vacuna contra la poliomielitis, desarrollada por el médico y virólogo Jonas Salk, quien renunció a patentarla. Hoy, debido a esta decisión, la polio está a punto de ser erradicada.