Lucio Ángel Vallejo Balda, condenado en julio pasado a 18 meses de prisión por la filtración de documentación de la Santa Sede, fue puesto en libertad condicional este martes por orden del Papa Francisco. El sacerdote español, que ya ha cumplido la mitad de su pena, abandonó la prisión y cesó cualquier tipo de vínculo laboral con el Vaticano. Vallejo Balda dependerá ahora del obispo de la diócesis española de Astorga (León), a la que pertenecía antes de llegar a Roma.

El sacerdote fue detenido el 1 de noviembre de 2015 por el caso ‘Vatileaks 2’, acusado de filtrar material clasificado de la Santa Sede.

El sacerdote fue detenido el 1 de noviembre de 2015 por el caso Vatileaks 2, acusado de filtrar material clasificado de la Santa Sede. Tras un proceso judicial, fue condenado a 18 meses de cárcel. En el juicio, el principal imputado era Vallejo, ya que la mayoría de los documentos filtrados provenían de la extinta Comisión investigadora de los Organismos Económicos y Administrativos de la Santa Sede (COSEA), de la que era secretario.

En el proceso también fueron imputados dos colaboradores de Vallejo, la relaciones públicas Francesca Chaouqui, y Nicola Maio, además de los dos periodistas que publicaron el material en sendos libros, Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fitipaldi. Finalmente, Chaouqui fue condenada a 10 meses de prisión, aunque goza de la suspensión de la pena, y fueron absueltos Maio y los dos periodistas.

Durante el juicio Vallejo confesó haber dado acceso a sus archivos con datos financieros a los periodistas.

Durante el juicio, Vallejo confesó haber dado acceso a sus archivos con datos financieros a los periodistas pero afirmó que lo hizo bajo la supuesta presión de Chaouqui. La decisión de Francisco llega pocos días antes de Navidad, una festividad cristiana que podrá celebrar el sacerdote fuera de prisión.