Francia da la espalda al populismo y lleva a Macron al Elíseo

El centrista de En Marche! arrasa en la segunda vuelta de las elecciones francesas, con un 66,1% de los votos, frente al 33,9% de la ultraderechista del Frente Nacional, Marine Le Pen.

Emmanuel Macron va a ser el próximo presidente de la República de Francia. El centrista de En Marche! ha arrasado en la segunda vuelta de las elecciones francesas, con un 66,1% de los votos, frente al 33,9% de la ultraderechista del Frente Nacional, Marine Le Pen.

La ciudadanía francesa ha acabado votando la continuidad del modelo europeísta, liberal y defensor de la globalización, del que pasará a ser el candidato más joven de la historia en convertirse en presidente del país republicano, 39 años (Amiens 1977). Macron ha ganado pese a su pasado como banquero de inversiones y a haber sido, hasta hace un año, ministro de Economía de François Hollande, uno de los presidentes peor valorados de la V República.

“Hemos logrado algo sin precedentes y sin comparación”, afirmó exultante Macron junto a sus seguidores en la Plaza del Louvre. “Nuestra tarea es inmensa, exigirá el coraje de la verdad y la construcción de una mayoría fuerte, porque dentro de unas semanas volveré a tener necesidad de vosotros”, manifestó en referencia a las próximas elecciones parlamentarias del mes de junio.

Tras una de las campañas más atípicas que se recuerdan en Francia, Macron ha conseguido la victoria más contundente, a excepción de la de Jacques Chirac en 2002. Chirac aplastó al padre de Marine Le Pen, Jean-Marie Le Pen, con el 82% de los votos.

Macron sorprendió a todos cuando, el 30 de agosto de 2016, decidió dejar su puesto como ministro de Economía de Hollande, para centrarse en su nuevo movimiento político, el partido centrista En Marche! (¡En Marcha!), con el que, en noviembre, anunció su candidatura a ocupar el Elíseo.

Si bien pocos apostaban por este hombre, sin otra experiencia que la de ministro socialista y fundador de un partido de menos de un año de trayectoria, Macron ha conseguido erigirse en un símbolo de cambio generacional y de regeneración política. Emmanuel asumió el difícil reto de reconciliar a una Francia dividida y crispada que, ahora, está a la espera de las elecciones legislativas de junio, en las que se decidirá si Macron tiene o no mayoría parlamentaria.

La gran derrotada de esta segunda vuelta ha sido la líder del Frente Nacional. Le Pen ha sufrido un duro golpe al no llegar ni al 40% del voto. Su intento de seducir a la izquierda, su agresividad en el debate presidencial ante Macron y sus acusaciones infundadas de evasión fiscal del líder de En Marché! han tenido un efecto contrario en el electorado que, en su mayoría, se ha unido en contra de una Marine Le Pen que ha instado a su partido a una “renovación profunda” tras la derrota.