El director de la CIA se reúne en secreto con Kim Jong-un

Donald Trump confirma la visita de Mike Pompeo a Corea del Norte para allanar la cita entre los dirigentes de ambos países.

De izquierda a derecha: el presidente de EE.UU., Donald Trump, el director de la CIA, Mike Pompeo, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un.

El jefe de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) y candidato a secretario de Estado, Mike Pompeo, se reunió con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, en el país asiático, a principios de abril. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha confirmado este miércoles el encuentro en el marco del desmantelamiento del programa nuclear norcoreano. La visita tuvo como objetivo preparar la cumbre entre el presidente y el líder supremo.

El resultado, según el propio Trump, fue “positivo” y “forjó una buena relación”. “Ahora se están trabajando los detalles de la relación. La desnuclearización será algo importante para el mundo, pero también para Corea de Norte”, tuiteó Trump.

Desde su residencia en Mar-a-Lago, en Florida, donde recibió al primer ministro japonés, Shinzo Abe, Donald Trump se ha referido a “cinco lugares posibles” para el encuentro, que tendrá lugar en junio “si todo sigue bien”: China, Estados Unidos, Corea del Norte, Corea del Sur o Panmunjom, la zona desmilitarizada entre ambas naciones. Este último emplazamiento fue el lugar donde se firmó el armisticio coreano en 1953 y donde se celebrará la cumbre del 27 de abril entre Kim Jong-un y el presidente surcoreano, Moon Jae-in.

Una cumbre incierta
El mandatario estadounidense ha indicado que Estados Unidos y Corea del Norte mantienen conversaciones directas a niveles “extremadamente altos”. Asimismo, ha reconocido la posibilidad de que los esfuerzos por preparar la reunión sean insuficientes. “Puede que las cosas no salgan bien y no celebremos una reunión y tengamos que mantener la posición dura que hemos tomado”, admitió Trump.

“La gente no se da cuenta de que la Guerra de Corea no ha terminado”, aseveró Trump.

“Nos respetan. Los respetamos. Llegó la hora de hablar, de resolver los problemas”. dijo Trump. “Hay una posibilidad real de resolver un problema mundial. No es un problema de EE.UU., Japón u otro país, es un problema de todo el mundo”, insistió. Interrogado acerca de la eventualidad de que la cumbre tenga lugar en Estados Unidos, contestó “no”, sin otra precisión.

Al contrario de lo que ha declarado Trump, la Casa Blanca ha señalado que el presidente no ha estado en contacto directo con el líder norcoreano. Donald Trump ha agradecido a su homólogo chino, Xi Jinping, su papel en el acercamiento y ha saludado su “firmeza” en cuanto al intercambio comercial de Pekín con Pyongyang. China es el principal aliado de Corea del Norte, pero ha aplicado las sanciones decididas por Naciones Unidas contra el Gobierno de Kim Jong-un.

Un posible tratado de paz
Las conversaciones entre las dos Coreas, previstas para el 27 de abril, podrían abordar un posible tratado de paz, que reemplazaría el armisticio firmado en 1953.

“La gente no se da cuenta de que la Guerra de Corea no ha terminado. Está ocurriendo ahora mismo. Y ellos están discutiendo ponerle fin”, afirmó también Donald Trump. “Tienen mi bendición para discutir eso”, aseveró el mandatario.

Sin embargo, la semana pasada, Mike Pompeo destacó la posibilidad de un escenario en el que Washington ordene una invasión terrestre en Corea del Norte, en caso de que no se lograse una solución diplomática.

La reunión entre Mike Pompeo y Kim Jong-un constituye el contacto de más alto nivel entre Estados Unidos y Corea del Norte desde el año 2000, cuando la entonces secretaria de Estado Madeleine Albright se reunió con Kim Jong-il, difunto padre del actual líder.