China y EE.UU. se reúnen para liberar tensiones en su guerra comercial

Altos cargos chinos y estadounidenses acuden a una asamblea para continuar con la reactivación de las relaciones entre ambos estados.

Los secretarios de Estado y de Defensa estadounidenses, Mike Pompeo y Jim Mattis, respectivamente, se reunieron con sus homólogos chinos, Yang Jiechi y Wei Fenghe, el pasado viernes 9 de noviembre en Washington, para dialogar sobre sus disputas comerciales y militares. En la asamblea, se anunció la futura reunión entre los presidentes de China y EE.UU, Xi Jinping y Donald Trump, que probablemente tenga lugar durante el G-20 en Argentina.

“Tanto a China como Estados Unidos les encantaría ver más comercio y cooperación bilateral”, afirmó Yang.

La junta del viernes fue anunciada por el vicepresidente de China, Wang Qishan, el pasado martes 6 en Singapur, durante un foro económico organizado por Bloomberg. La conferencia tuvo lugar una semana después de que ambos presidentes tuvieran un acercamiento de posturas en una llamada telefónica.

La guerra comercial
La guerra comercial entres ambas potencias comenzó el pasado mes de julio, cuando Estados Unidos empezó a aplicar aranceles sobre un total de 34.000 millones de dólares de productos importados desde China. Ante esto, el país asiático decidió presentar una queja a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y aplicó una carga monetaria a los bienes estadounidenses que eran importados.

“Una guerra comercial no beneficia a nadie porque perjudica al comercio libre y al proceso multilateral”, declaró Li.

El primer ministro chino, Li Keqiang, avisó el pasado sábado 7 de julio en una cumbre en Sofía (Bulgaria), sobre el peligro que puede conllevar el hecho de que tenga lugar un conflicto entre las economías de dos de las potencias más fuertes.

Washington aspira a que Pekín presione al régimen de Pyongyang en plena reclamación por parte de Corea del Norte de una reducción de las sanciones internacionales a cambio de una desnuclearización. Mientras, para la delegación china es más importante que la Administración de EE.UU. se posicione frente a los problemas chinos con Taiwán.