Aviones no tripulados atacan dos plantas petrolíferas saudíes

Arabia Saudí produce aproximadamente el 10% del suministro global de petróleo, con 100 millones de barriles por día.

Arabia Saudí, el mayor exportador de petróleo del mundo, sufrió el pasado sábado dos ataques en las bases de Aramco en Abqaiq y Khurais, al oeste del país. Las acciones contra las instalaciones petrolíferas fueron ejecutadas por aviones no tripulados (drones) pertenecientes a los hutíes, según confirmó el propio grupo rebelde yemení.

Estados Unidos, por medio de Mike Pompeo, secretario de Estado, atribuyó el ataque a Irán. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Javad Zarif, respondió a las acusaciones de EE.UU. calificándolas de “mentiras”. Por su parte, el ministro del Petróleo de Arabia Saudí, Abdulaziz Bin Salman, comunicó, vía Twitter, que los incendios estaban bajo control y que el Gobierno saudí estaba investigando.

“Abqaiq es quizás la instalación más esencial en el mundo para el suministro de petróleo. Los precios del petróleo subirán con este ataque”, dijo Jason Bordoff, director del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia. Desde el ataque del pasado sábado el precio del crudo se ha incrementado un 20%.La planta de Khurais produce el 1% de todo el petróleo que se consume en el mundo, mientras que Abqaiq, obtiene el 7% del suministro global.

Arabia Saudí ha reducido la producción de petróleo en un 50%, lo que supone un 5,7 millones de barriles diarios. Las consecuencias del ataque afectarán en mayor medida a China y Europa, que son los mayores importadores del petróleo saudí. En la UE, España es uno de los países más perjudicados, ya que un 74% del total de energía que consume tiene que importarla del extranjero, y, de ella, un 97,9% es petróleo, según muestran las estadísticas de dependencia energética de Eurostat.