Estados Unidos prohíbe los Galaxy 7 en sus aviones

La Administración Federal de Aviación (FAA) impide llevarlos en sus aeronaves después de que un centenar de estos dispositivos explotaran desde el lanzamiento del modelo en agosto.

El ya tristemente famoso Samsung Galaxy Note 7 no es bienvenido en los aviones de Estados Unidos. La Administración Federal de Aviación (FAA) ha prohibido portar estos dispositivos en todas las aeronaves, aunque se encuentren apagados. El último modelo de la marca surcoreana recibe otro revés a causa de los defectos de fábrica en sus baterías que han producido numerosas explosiones.

La violación de esta normativa, que entró en vigor el sábado de forma oficial, supone un “crimen federal” que conlleva multas de casi 180.000 dólares. La medida llega después de que el pasado mes de septiembre la agencia norteamericana publicara una nota “aconsejando encarecidamente” a los pasajeros que no encendieran ni cargaran ningún dispositivo de este modelo en aviones.

Portar dentro de un avión uno de estos dispositivos supondrá multas de 180.000 dólares.

La normativa oficial se suma a las medidas tomadas por numerosas compañías estadounidenses que ya lo han prohibido en sus vuelos. Virgin America o Alaska Airlines cuentan en todos sus aviones con bolsas de material resistente al fuego para sellar móviles y ordenadores con baterías sobrecalentadas. Otras aerolíneas tienen extintores a bordo y la tripulación está entrenada para apagar fuegos.

Samsung espera perder 2.200 millones de dólares en el actual trimestre debido al fiasco del Galaxy Note 7. Desde hace una semana, la producción de este dispositivo se encuentra paralizada. Cerca de 100 aparatos móviles han explotado o ardido desde su lanzamiento en agosto. El gigante surcoreano ha reemplazado algunos de los móviles, sin embargo, los sustitutos tienen el mismo defecto. Ahora, Samsung ha enviado a sus clientes cajas a prueba de explosiones para que devuelvan los móviles.

Si hay alguien beneficiado por la crisis de Samsung ese es Apple. La compañía de la manzana mordida, que presentó el 7 de septiembre el iPhone 7 y el iPhone 7 Plus, ha revalorizado sus títulos en un 13%, y ahora cotiza un 30% por encima del mínimo que marcó en mayo.