Tebas y Rubiales, enfrentados de nuevo por el partido en Miami

LFP y RFEF se vuelven a ver las caras en una nueva disputa por el posible partido en Estados Unidos el 8 de diciembre

Estadio Hard Rock Stadium de Miami.

Hay otro capítulo conflictivo que añadir a la lista de enfrentamientos entre las dos principales instituciones que forman el fútbol español. En esta ocasión, la Liga de Fútbol Profesional (LFP), con Javier Tebas a la cabeza, quiere llevar el partido entre Villarreal y Atlético de Madrid a Miami, pero Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), se niega rotundamente a que se dé este caso.

La idea de jugar un partido de la liga española en territorio americano no es la primera vez que ocurre, ya que la temporada pasada (18/19), Javier Tebas quiso trasladar el partido entre el Girona F.C. y el F.C. Barcelona, pero no llegó a buen puerto y finalmente el partido se celebró en Girona. Cuando Luis Rubiales se enteró de esta idea, entró a escena y se opuso a la idea de jugar fuera del territorio español. El tema fue llevado hasta la FIFA, que declaró que el partido se jugaría en España.

El partido que ha decidido la LFP para la presente temporada es el correspondiente a la jornada 16 que enfrenta a Villarreal y Atlético de Madrid, el próximo 8 de diciembre. El partido tendría que disputarse en la ciudad castellonense, pero la LFP quiere que se celebre en el Hard Rock Stadium de Miami, con capacidad para 65.000 personas.

Koke, jugador del Atlético de Madrid, conduce el balón durante un partido.

Ambos clubes se han posicionado a favor de la LFP y quieren que se juegue en Estados Unidos, ya que las tres partes ven con buenos ojos la expansión de su marca. El crecimiento audiovisual de LaLiga ha sido exponencial en los últimos años y Estados Unidos es un país con gran capacidad económica para aumentar los ingresos de televisión.

Pero no todo el mundo está a favor de esta medida. Luis Rubiales, como ya ocurrió el año pasado, se ha vuelto a negar a la propuesta de LaLiga, ya que considera que debe jugarse en territorio nacional. El presidente de la RFEF afirma que la LFP necesita cinco permisos, de los cuales no posee ninguno.