Lydia Valentín, una campeona diferente

Valetín ha recibido la medalla de plata de Pekín 2008, tras confirmarse el dopaje de tres de sus rivales. Después de conseguir el bronce en Río 2016, Lydia espera recibir cuanto antes el oro de 2012, por otro caso de dopaje.

Lydia Valentín, nacida en Ponferrada y a la edad de 32 años, ha recibido la medalla de plata de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Nada más y nada menos que diez años han tenido que pasar para que la española pueda disfrutar de su premio. Además, se le abonarán los 48.000 euros que debería haber obtenido. Valentín ha recibido su galardón en la sede del Comité Olímpico Español (COE), donde han estado presentes, entre otros, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo.

Lydia Valentín en El Hormiguero. FOTO: El Hormiguero

Para entender la situación, hay que remontarse a 2008. En los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 Lydia Valentín finalizó quinta de su categoría. Años más tarde y después de un reanálisis de las pruebas tras un posible dopaje, se confirmó que Lei Cao, primera, Nadezhda Evstiukhina, tercera, e Iryna Kulesha, cuarta, se habían administrado sustancias prohibidas. Valentín era así medalla de plata en Pekín 2008. La cosa no quedó ahí y fue más allá. Cuatro años más tarde, en Londres 2012, Lydia finalizó cuarta de su categoría (75kg). Tras los reanálisis de sus tres rivales, se confirmó que las tres primeras clasificadas habían administrado sustancias prohibidas. Por tanto, Lydia Valentín era cuatro años más tarde coronada como oro olímpico de su categoría.

Un palmarés extraordinario

Un total de tres medallas olímpicas destacan en su palmarés. Lydia Valentín consiguió en Río 2016 el bronce de su categoría, a lo que debe sumar la plata de Pekín 2008 y el oro de Londres 2012. Además, a su historial hay que añadir un campeonato del mundo (2017) y tres de Europa (2014, 2015 y 2017). Además, también ha logrado un tercer puesto en el campeonato del mundo de 2013, tres segundos puestos y otros tres terceros puestos en diferentes campeonatos de Europa. El próximo objetivo de la harterofila es Tokyo 2020, unos juegos olímpicos que está preparando a conciencia.