Fernando González explica ‘El guardián invisible’

El director de la trilogía de '3 metros sobre el cielo' y 'Palmeras en la nieve' ofreció una charla íntima en el centro de Madrid.

Carlos Librado y Fernando González Molina. Foto: Silencio en la sala

Un grupo de apasionados por el cine se reunieron gracias a la página Silencio en la sala para escuchar al director de cine español Fernando González Molina y a Carlos Librado, protagonista de su nueva película El guardián invisible, contar sus experiencias a la espera de su estreno. El lugar del encuentro fue The Irish Rover (Madrid) a las 20 h del último martes de febrero.

El aforo estuvo compuesto por actores, escritores, productores, gente con las mismas aspiraciones que el director en sus primeros años… Alrededor de 30 personas acudieron a este encuentro, que por ser tan pequeño, fue muy íntimo.

El aforo del coloquio en The Irish Rover Foto: Silencio en la sala

El director contó que no trabaja con referencias, sino con fotografía que admira: con planos que ha visto en filmes de directores que le gustan, como David Fincher o Jonathan Demme. Afirmó que la luz, la atmósfera y el arte de sus escenas vienen de sus referencias, ya que, como él mismo dijo: “los referentes los llevas dentro”. Es decir, a la hora de montar un plano salen a relucir.

González Molina: “Los referentes (del cine) los llevas dentro”.

A González Molina le gusta trabajar con actores talentosos más que famosos; él cree que el público español está atraído por buenas historias y no por nombres de actores a la hora de escoger qué ver en el cine. De hecho, su nuevo protagonista, Carlos Librado, era conocido como Nene por su trayectoria en el fútbol y por dedicarse por un tiempo a la comedia en Paramount Comedy (ahora conocido como Comedy Central). El director apostó por él al ficharlo con el papel principal de El guardián invisible por su talento.

Esta es la cuarta novela que adapta a película y González Molina cuenta que escribir un guion de cine a partir de un libro que otra persona escribió le da un cierto poder al director, puesto que él elige qué se muestra en el filme y qué no. Aun así, el autor decide lo inamovible de la trama, lo esencial de cada personaje, en otras palabras, lo más concreto.

“Confío en la película y en el público español”

El director afirma que “confía en la peli”, puesto que competirá en cartelera con grandes películas producidas en Hollywood. Molina sostiene que El guardián invisible tiene el afán de conquistar y que tiene que ver mucho con los españoles. Cree en ella porque, además de ser una historia que atrapa, la creó con mucha pasión porque la rodó en su Navarra natal, y agrega que se siente afortunado por el reconocimiento que le es dado a sus películas en comparación con producciones españolas más pequeñas.