Alejandro Amenábar dirige el anuncio de la lotería de Navidad 2017

El 'spot', que tiene como nombre 'Danielle', se estrenó en noviembre como parte de la campaña publicitaria de este juego de azar.

El nuevo spot de la lotería de Navidad se estrenó en las pantallas españoles este noviembre y mantiene una tradición que ya suma 19 años. En esta ocasión, el anuncio, que tiene por nombre Danielle fue dirigido por Alejandro Amenábar y está ambientado en las calles de Madrid.

La lotería de Navidad, que se celebra cada 22 de diciembre, reparte cada año 2.520 millones de euros entre los afortunados. El premio conocido como El Gordo supone 400.000 euros para el décimo y cuatro millones para el billete completo.

Este año, el formato del anuncio ha cambiado por completo y es un cortometraje que dura aproximadamente 17 minutos. El director, Alejandro Amenábar,  muestra a una extraterrestre, Danielle, que conoce en la Tierra a Daniel, un chico cariñoso que se dispone a cuidar de ella.  En esta ocasión el spot tiene tintes románticos, pero sigue siendo fiel al eslogan de los anuncios anteriores: “el mayor premio es compartirlo”.

Debido a la costumbre e importancia que tienen tanto la lotería de Navidad como, especialmente, El Gordo, las campañas publicitarias han cobrado mucha fuerza, con el fin de suscitar el interés de los españoles por mantener viva esta tradición.

El primer anuncio del que se tiene constancia fue grabado y emitido en 1998. En este apareció por primera vez la figura de El Calvo, que sería el protagonista de todos los spots de lotería de Navidad hasta el 2005. El Calvo estaba interpretado por el actor británico Clive Arrindelle y apareció en las televisiones españolas siete años consecutivos, tiempo en el que se convirtió en máximo representante de la lotería. Durante ese período todos los anuncios se firmaban con el mismo eslogan: “Que la suerte te acompañe”; y acababan con la misma frase:  “Cada Navidad, tus sueños juegan a la lotería”.

Ya en 2006, El Calvo dejó su papel de personaje principal. Esa vez se optó por la visión más tradicional de la Navidad, y como lema: “lo que toca”. A partir de ahí, todos los anuncios tendrían un enfoque mucho más personal, como en el caso de 2007 que se centró en todas aquellas personas que pasarían la Navidad lejos de su casa y de sus familias, con la campaña: “la suerte es de todos”.

En la misma línea se desarrolló el spot de 2008, aludiendo a que “en Navidad, somos todos más humanos”, un campaña que buscaba conmover al espectador y cuyo lema giraba en torno a la humanidad que hay en la suerte.

En 2009 se contaba que “hay muchas Navidades… pero todas están aquí” y resaltaba al final: “Lotería de navidad… la nuestra”.

En el 2010 se emplearon como temática central los cuentos e historias tradicionales que incitaban a devolver la ilusión. Hasta este momento los spots no habían llegado con fuerza a las audiencias, y no fue hasta 2011 cuando se produjo el verdadero cambio. La Fábrica de los Sueños, que tendría su segunda edición al año siguiente, se centraba en un mundo de fantasía que se desarrollaba en una fábrica y que invitaba a la imaginación. El lema pasó a ser el conocido: “si sueñas…loterías”, y los anuncios recobraron la fama que perdieron en 2005.

El spot del 2013 fue uno de los más comentados y no por buenos motivos. Este anuncio, protagonizado por Montserrat Caballé, Raphael, David Bustamante, Marta Sánchez y Niña Pastori fue el centro de numerosas críticas y parodias.

Al año siguiente, el anuncio, que quiso tratar temas más profundos, focalizados en los problemas sociales, también se vio bañado por la polémica. El vídeo fue blanco de muchas burlas debido, entre otras cosas, a una falta de ortografía que se veía en el menú del bar en el que se desarrollaba la historia.

En 2015 se optó por emplear una animación. Este spot tocaba el lado más emotivo de la audiencia y contaba una historia llena de amistad y compañerismo.

El año pasado se contaba la historia de cómo un pueblo entero se volcaba el día de la lotería con tal de hacer feliz a una vecina y, como casi todos los años, reiteraba que “el mayor premio es compartirlo”.