Los ganadores de los Premios Razón Abierta defienden sus trabajos

Los investigadores y docentes universitarios han reconocido que el pensamiento de Ratzinger sobre la razón abierta ha guiado sus investigaciones y ayudado a sus alumnos.

Los ganadores del Premio Razón Abierta. Fotografía: Javier Cañizares

Durante la tarde de la segunda jornada de los Premios Razón Abierta, los ganadores han presentado sus trabajos y han intervenido, después, en un coloquio con el público. Bruno Dyck, docente universitario en la Universidad de Manitoba, Marta Bertolaso, profesora e investigadora de la Università Campus Bio-medico di Roma, Robert Enrigh, profesor del Institute of Marital Hearling, y Andrew Briggs, profesor de la Universidad de Oxford, han explicado sus investigaciones a los participantes del congreso.

Marta Bertolaso ha realizado una investigación sobre el cáncer y lo ha relacionado con la filosofía. “Profundizo en las bases y razonar sobre el nivel más bajo de los fenómenos biológicos lo que deberíamos fundamentar en términos explicativos”, ha comentado. Además, ha reconocido que es importante trabajar sobre esta materia: “Esto nos invita a ir más allá de la visión atomista porque es necesario para conocer las enfermedades. No hay que buscar el saber tecnológico, sino entender la biomedicina y enfermedades complejas”, ha afirmado.

Además, la profesora ha reconocido que hay un sentido trascendente en su investigación. “Si queremos explicar los métodos a la ciencia, hay que estudiar los procesos, resultados y consecuencia de ellos”, ha explicado. Además, ha afirmado que el factor humano es “esencial” para todo esto. “La interpretación de la teoría científica es que siempre hay antecedentes filosóficos”, ha comentado. También, ha mencionado a todas las personas que han ayudado y aportado en su trabajo, entre ellos, el cardenal Sgreccia.

“Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y tenemos un valor inherente”, reconoció Fitzgibbons.

Robert D. Enrigh ha explicado su trabajo Forgiveness Therapy: An Empirical Guide for Resolving Anger and Restoring Hope. “Mi investigación consiste en buscar cómo podemos curar un corazón roto a través del perdón”. Este proyecto se lleva haciendo desde 1985. “Me pregunté no solo por cómo podemos ser justos, sino cómo nos comportamos cuando nos tratan de manera injusta”. El profesor ha reconocido que nadie había publicado un artículo relacionado con este tema.

El profesor ha explicado que la investigación reflexiona sobre la cuestión antropológica del corazón roto. “Me dí cuenta de que, cuando las personas están así, se cuela la mentira de que son menos de lo que deberían ser”, ha comentado. Sin embargo, Enrigh ha afirmado que la verdad antropológica es que los seres humanos están “hechos a imagen y semejanza de Dios” y tienen “un valor inherente”.

“Nosotros tenemos el deber de extender el perdón con la razón abierta”, dijo Enrigh.

El profesor ha comentado la posibilidad que existe para sanar el corazón roto, y es reconocer que existe un dolor, pero que el otro también tiene humanidad y comete errores. “Cuando se entra en la ética del amor, es posible no responder con dolor ante el sufrimiento”, ha explicado. Además, ha reconocido que este trabajo lleva a la idea de sentido del congreso. “Somos capaces de desarrollar la comprensión, y el sufrimiento vinculado al amor te permite dar amor al prójimo, que es a lo que estamos llamados”, ha concluido.

El profesor Andrew Briggs ha explicado que tanto él como su compañero Roger Wagner están “emocionados de poner en práctica las tecnologías dentro del ámbito científico sobre la curiosidad”. Ambos tenían información sobre esto, pero de un modo distinto, ya que Wagner es artista y ha estudiado literatura, y el profesor tiene una cátedra en nanomateriales y teología.

“Cuando hay personas que se hacen preguntas como ¿Quién soy? o ¿Por qué estoy aquí?, una y otra vez, nos lleva a la curiosidad que tenemos sobre el mundo material y que hace referencia a la ciencia que hago en el laboratorio”, ha explicado. Además, ha comentado que también es piloto y eso ha ayudado en la investigación. 

“La gestión no es neutral a los valores, sino que se trabaja con la razón abierta”, explicó Dyck.

Bruno Dyck ha explicado su trabajo de investigación en ciencias empresariales. “Para muchos de mis alumnos, es importante maximizar el dinero, sin embargo, debemos preocuparnos por el entorno social”, ha comentado. El profesor ha afirmado que hace “unos dos mil años, se introdujo el reino del revés, donde los últimos son los primeros y donde los enemigos son amados”, y ha afectado a su investigación esta teología. 

El profesor ha reconocido que era esencial comprender que los alumnos también aplican conocimiento y buscan en qué tipo de gestor se quieren convertir. “He empezado a trabajar con la teología donde la actividad es moral, y este curso me ha enseñado a ver qué tipo de gestor debe ser un alumno desde este punto de vista”, ha comentado. Además, ha reconocido que la misión y visión del congreso ha ayudado en la investigación. “La gestión no es neutral a los valores, sino que se trabaja con la razón abierta”, ha concluido.

Este coloquio ha puesto punto y final a la segunda jornada del congreso. Durante el último día, se presentarán varias mesas redondas y se expondrán paneles de comunicaciones conformados por docentes universitarios e investigadores de universidades internacionales.