Poesía y música se dan la mano en la UFV

Nacho Rodríguez y Mamen Alaman en el recital. FOTO: David Palomo

Nacho Rodríguez (de nombre artístico “Nacho Grata“), ataviado con una camiseta de Nirvana, y Mamen Alaman, coronada por su melena en llamas, compartieron el pasado miércoles 7 de marzo su arte en la U-shop con alumnos de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV).

A los versos del poeta, estudiante de tercero de Periodismo de la UFV, les hicieron eco las canciones de la cantante, exalumna de la misma facultad. Después del recital, sus protagonistas concedieron a Mirada 21 una breve entrevista.

Acomodados en un sofá colocado en medio del paseo marítimo del campus de la universidad, bajo las miradas curiosas de algunos estudiantes que pasaban por allí, compartieron su visión “intensa” de la vida y los secretos detrás de las musas de sus letras. Desde un argumento a la falta de tiempo que “nunca parece ser suficiente” para Mamen, a la inspiración que Nacho encuentra en el día a día, del que al final saca “un poema bueno de diez que son una mierda”.

Unión poética
Se conocieron en primero de carrera. Al darse cuenta de que tenían unos gustos y una sensibilidad muy parecida, se hicieron amigos enseguida. Él, ya acostumbrado al mundo de las letras, publicaba sus escritos en un blog de poesía y de cuando en cuando se dedicaba a leerlos por los bares literarios de Madrid. Mamen no estaba tan familiarizada con ese ambiente literario, pero Nacho se ocupó de enseñárselo.

‘Respirarte’ surgió de casualidad, como “un regalo del uno al otro”.

Las quedadas en micros abiertos de poesía se hicieron habituales. Un recital, en el que una chica acompañaba a otro poeta con su guitarra, les dio la idea de juntarse. Disfrutaron tanto de esta primera colaboración que siguieron haciéndolo hasta que compusieron su primer y único tema juntos, Respirarte. Surgió de casualidad, como “un regalo del uno al otro”, mientras Nacho “hacía que estudiaba” en la biblioteca de la universidad, garabateaba los primeros versos de una canción para la que Mamen, dos horas más tarde, ya había compuesto una melodía.

Proyectos de futuro
Estos dos artistas de mente inquieta no tienen prisa por darse a conocer. Mamen solo piensa en “no dejar de componer”, dice que es lo que más feliz la hace y algo a lo que se ve incapaz de renunciar. En cuanto al éxito, “ya se verá”, pero primero asegura que prefiere seguir estudiando y tal vez actuar en algún musical. Nacho tampoco dejará de escribir, pero a publicar un libro, por ahora, cierra todas las puertas. “Es cierto que ahora está muy de moda sacar tu propio libro de poesía y, aunque en un pasado me lo planteé, este plus de publicar por publicar me ha hecho preferir quedarme al margen”, asegura el alumno.

Ambos artistas dicen estar llamados a crear. Nacho habla de la inspiración de la que nacen sus poemas como “un acto intuitivo de soltarlo todo”. Mientras, Mamen añade que “es algo necesario”, “una vía de escape” que le hace sentirse ella misma.

A esta actividad le seguirán muchas similares en la semana del libro (del 23 al 27 de abril), para la que el departamento de Actividades Culturales ya ha programado varios recitales y talleres relacionados con el mundo de las letras.