“Hay temas tabú que no se tocan nunca”

Guillermo Benavides y Álvaro Alfaro, ambos Alumni de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), actualmente trabajan en la cadena China Central Television (CCTV) en español.

Guillermo Benavides y Álvaro Alfaro, ambos Alumni de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), actualmente trabajan en la cadena China Central Television (CCTV) en español. Guillermo se encarga de los Medios Sociales, mientras que Álvaro redacta, traduce y corrige guiones para su posterior locución en el departamento de Documentales.  Ambos han compartido con Corresponsales de Paz la experiencia de ejercer la profesión en este país asiático.

¿Qué diferencias hay entre ejercer periodismo en España y ejercerlo en China?
Guillermo: La primera y más importante es obvia, el idioma. Es más complicado acceder a las fuentes de información. No es imposible, pero en comparación con nuestros compañeros nativos, es como si ellos fueran enFerraris y nosotros en Pandas.

¿En qué medida le condiciona la censura a la hora de ejercer su labor?
Guillermo: La censura, venga de donde venga, en el país que sea, obviamente condiciona. Ahora bien, la cultura del “todo vale”, sumada a la libertad de expresión como amparo, no es mejor. Con ello no defiendo la censura. La solución sería la educación, pero claro, no interesa.

¿Hay verdadera libertad a la hora de informar en China?
Guillermo: No. Pero como no la hay en RTVE. Como no la hay en Al Jazeera…
Álvaro: Normalmente, hay temas tabú que no se tocan nunca. Internet permite cierto grado de debate y crítica sobre determinadas políticas o problemas, pero siempre hay unas líneas que no se pueden cruzar.

¿Qué requisitos debe cumplir un medio de comunicación para obtener el permiso de apertura/emisión?
Álvaro: En China, la mayoría de grandes medios tradicionales son estatales. Para los grandes medios de comunicación multinacionales es muy difícil acceder a China. De esta forma se evita la influencia de intereses extranjeros en la opinión pública. Una medida que yo creo razonable. Internet no es una excepción. Esta es la razón por la que aquí no hay Facebook, Google, Youtube, Twitter… Es un sector estratégico y China no quiere que compañías extranjeras tengan tanto poder.

Álvaro, ¿qué tipo de noticias son las más leídas?
Las que se suelen hacer virales son aquellas que tratan alguna injusticia flagrante: jóvenes ricos derrochando dinero, algún campesino que es desahuciado, alguien que es atropellado y no es ayudado…

Guillermo, ¿qué tipo de contenidos cuelga su medio en las redes?
Tenemos obviamente noticias, pero no es lo único. Los contenidos varían según el medio que usemos y el público que sigue dicha plataforma. Por ejemplo, para Twitter o Facebook buscamos presentar China, sus tradiciones y costumbres o lugares con encanto. Pero si usamos Wechat o Weibo recurrimos a artículos y reportajes para dar a conocer los países hispanohablantes. Y después tenemos aquellas publicaciones que, digamos, atraen a simple vista, muchas protagonizadas por el símbolo nacional: el oso panda.

¿En China, es importante el papel de las redes sociales para el periodismo?
Guillermo: Esenciales. Para el periodismo y para el día a día. China, la China de hoy en día, del siglo XXI, no se entendería sin las redes sociales ni Internet.

Guillermo, ¿Tienen tanto auge las redes sociales en China, como lo tienen en España?
Creo que la pregunta es errónea. Yo la plantearía al revés. ¿Tienen tanto auge las redes sociales en España, como lo tienen en China? En España el desarrollo de Internet, las nuevas tecnologías y las redes sociales ha sido más pausado en el tiempo que en China.

¿Tiene capacidad el Estado para controlar realmente las redes sociales?
Guillermo: Yo veo que Weibo, la contraparte china de Twitter, tiene más usuarios, consiguiendo así hacer más negocio. Ahora bien, si de verdad fuese tan férreo el control, la comunidad china no sería la más numerosa en Twitter como publica la GlobalWebIndex de Londres en su estudio Social Platform Adoption Trends 2012.

¿Cómo recuerdan su paso por la UFV?
Guillermo: Algo malo tiene que haber pasado en la UFV para que 11 años después me vea obligado a estar sentado a 30 centímetros de una de las primeras personas con las que hablé el primer día (risas). Fue toda una experiencia para mí. Después de 18 años en Tenerife, llegar a Madrid y a la UFV era cambiar mi mundo. Aprendí, para bien o para mal, muchas cosas. Y gracias, porque no creo que hubiese sido tan fácil el salto a China sin ese paso intermedio.
Álvaro: La recuerdo con cariño. Una época en la que aprendí mucho y conocí a buenos amigos y profesores.

¿Haber estudiado en la UFV ha influido en la forma de ejercer y entender la profesión?
Guillermo: Lo que más tengo que agradecer a la UFV son los medios de los que disponíamos. Otros amigos estudiantes de Periodismo nunca vieron una mesa de mezcla en cinco años, y nosotros desde el primer curso podíamos aprender a usarla. Si de verdad querías aprender, estaban a tu disposición. Y eso, hoy en día, lo agradezco. Sin las horas que pasé en la sala de Avid hoy no sería capaz de hacer tantas cosas.
Álvaro: Al contrario que Guillermo, ¡yo me arrepiento de no haber usado más esos medios cuando estaba en la universidad!

¿Qué consejos les darían a los estudiantes de Periodismo?
Guillermo: Practicar. Practicar. Esa es la base. Y después, requisito indispensable, inglés. Si tu inglés está en la media o un poco por encima de la media española, puede servirte en España, pero nunca en el extranjero.
Álvaro: Ahora cualquiera puede abrir una cuenta en Twitter, un canal de Youtube o un blog. Mi consejo es que lo hagan. Y el inglés es clave. No solo hay que entenderlo escrito, cosa de la que mucha gente es capaz. También hay que ser capaces de hablarlo y escribirlo correctamente.