“No me esperaba que hiciéramos la mayor colaboración periodística de la historia”

Mar Cabra es Alumni del Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) y Premio Pulizter por los Papeles de Panamá.

Todo comenzó gracias a una filtración de 11,5 millones de archivos sobre el uso de paraísos fiscales para ocultar ingentes cantidades de dinero, que en muchos casos tenían su origen en blanqueo de capitales o evasión fiscal. El ICIJ (The International Consortium of Investigative Journalists), una reputada entidad estadounidense que realiza investigaciones periodísticas a nivel internacional, asumió el reto de coordinar este proyecto.

Tras un año de trabajo, en el que participaron 370 periodistas de todo el mundo y más de 100 medios asociados, los Panama Papers han puesto de manifiesto el funcionamiento de los paraísos fiscales, en el que la banca es una intermediaria necesaria. Este trabajo periodístico ha tenido una gran repercusión judicial y política de ámbito internacional. Actualmente hay abiertas 150 investigaciones en 80 países y en España hizo dimitir al ministro José Manuel Soria.

Al frente del equipo de datos del ICIJ está la joven española Mar Cabra (Com. Audiovisual 2006), alumni de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) y Premio Larra al periodista menor de 30 años más influyente. La experta en datos comparte lo que hay detrás del mayor trabajo colaborativo entre periodistas, reconocido con el máximo galardón periodístico, el Premio Pulitzer 2017, al mejor periodismo explicativo.

Mar Cabra es Premio Larra al periodista menor de 30 años más influyente. Autor: Corresponsales de Paz.

P: ¿Qué ha significado para usted que la investigación Panama Papers haya sido reconocida con el premio Pulitzer?
R: En el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) llevamos trabajando 20 años, intentando juntar a medios de comunicación y periodistas de diferentes partes del mundo para colaborar en investigaciones. Que 20 años después de que nos fundáramos nos hayan dado el Pulitzer, la verdad es que es todo un honor y un gran reconocimiento al trabajo en equipo que es tan necesario en el periodismo hoy en día.

P: Parece que la época de las exclusivas que no se comparten está terminando. ¿Cómo valora este futuro colaborativo nacional e internacional en el periodismo?
R: El mundo hoy en día es tan complejo que es muy difícil que lidiemos con él solos, y el periodista de investigación, y el periodista en general, siempre ha intentado ir en solitario. Los Panama Papers son el mejor ejemplo de que hay que trabajar en equipo para poder investigar temas complejos, para poder tener impacto a nivel internacional. Es un ejemplo de una tendencia que va in crecendo y que vamos a ver mucho más en los próximos años.

P: Del listado de personalidades que aparecen en los Panama Papers, ¿hubo algún nombre que le sorprendiera?
R: Es verdad que casi todos nos quedamos con nombres como el del ministro Soria. ¡Nadie esperaba que fuera a dimitir un ministro en España, cuando es muy difícil que dimita un político en nuestro país! Pero la verdad es que más que los nombres de las personas me sorprendió saber quiénes eran los que facilitaban el funcionamiento de los paraísos fiscales: la gran banca, los despachos de abogados que tienen sedes en la Castellana, gestores… Esos son los actores que más me sorprendieron y que me hicieron pensar. Quizá deberíamos poner el foco ahí. Descubrimos cómo más de 500 bancos a nivel internacional estaban pidiendo a la compañía de la que teníamos los documentos, Mossack Fonseca, la creación de paraísos fiscales.

P: ¿Cree que el periodismo de investigación es un género periodístico?
R: Hoy en día el periodismo tiene que dar un valor añadido a lo que ya puede hacer el público en general, que es utilizar las redes sociales o reportar casi en directo lo que está ocurriendo. Y dentro de ese valor añadido está el periodismo de investigación.

“Me sorprendió saber quiénes eran los que facilitaban el funcionamiento de los paraísos fiscales”.

P: ¿Son las filtraciones un tipo de fuente válida en el periodismo de investigación?
R: Mucha gente me dice: “ah bueno, lo de los Panama Papers era una filtración, no habéis tenido que hacer mucho trabajo”. Estuvimos un año trabajando para verificar la información y ver realmente cuál era la verdadera historia. Si trabajas con una filtración lo que tienes que hacer es eso, no quedarte con esa primera información o con ese primer documento que en el 99,9% de los casos te lo han dado de forma interesada. Lo que hay que hacer es verificarla, buscar otras fuentes y ver cuál era la verdadera historia.

P: ¿Cómo ha conseguido el ICIJ coordinar y mantener la lealtad y los ánimos de los más de 400 periodistas que han colaborado en la investigación?
R: Yo siempre digo que las dos claves de los Panama Papers fueron las personas y la tecnología. Las personas porque fue muy importante formar un equipo con periodistas que quisieran compartir y que estuvieran dispuestos a trabajar en equipo. Por otra parte, la tecnología, que fue la que nos hizo estar en contacto permanente. Teníamos una red social propia, como un Facebook privado, en el que nos conectábamos para compartir lo que habíamos descubierto. Con lo cual, la tecnología facilitó que se pudieran cruzar las fronteras en segundos y que pudiéramos colaborar cuando muchos de nosotros no nos conocíamos en persona.

P: Durante la investigación, bien por cansancio o por posibles coacciones, ¿hubo algún momento en el que pensara abandonar del barco?
R: La verdad es que trabajar a nivel internacional con tantas zonas horarias, con tanta gente, tantas peticiones… ¡es difícil! Una de las cosas que yo creo que no pensamos tanto es en el impacto personal que puede tener tanto trabajo en nuestras vidas, quema mucho. Sí que hubo un momento en el que dije “algo tengo que cambiar”, así que empecé a hacer ciertos cambios como incorporar algo de deporte, tener unos horarios más o menos regulares que me permitieran tener un poquito de vida privada, incorporé comer a mi hora… Creo que los periodistas tenemos que incorporar todos esos hábitos y darles una gran importancia en nuestras vidas, porque si no uno es menos productivo.

“El periodismo de investigación es un valor añadido que los lectores quieren”.

P: Swiss leaks, China leaks, Luxembourg leaks… ¿Cuándo se sabe que es el momento de publicar una investigación?
R: La verdad es que escoger la fecha de publicación es uno de los momentos más difíciles de cualquier proyecto porque lo tenemos que decidir con muchísima antelación. Nosotros nos reunimos en septiembre de 2015 y pusimos como fecha de publicación abril de 2016. Es muy difícil planificar a tanto tiempo vista, pero en general hay dos momentos para publicar a lo largo del año: en primavera, post Semana Santa o antes, y en otoño porque el resto de momentos, por una cosa u otra, en diferentes países se hace un poco complicado.

P: ¿Y usted cómo vivió ese 3 de abril, el día que se publicaron los Panama Papers?
R: Más que el propio 3 de abril, los días anteriores fueron los realmente difíciles, de mucho trabajo y poco dormir. El 3 de abril a las 20:00 horas, cuando publicamos el reportaje, fue como lanzar un cohete y esperar a ver qué pasaba. Aunque nunca lo he hecho, imagino que lanzar un cohete tiene que ser parecido.

P: ¿Por qué eligió el ICIJ a El Confidencial y a La Sexta para colaborar en esta investigación?
R: El ICIJ es una red de periodistas, formada por unos 200 periodistas de más de 65 países, algunos trabajando para medios, otros son freelance y en España tenemos a dos periodistas, uno de ellos es Marcos García Rey y la otra persona soy yo. Además de eso, también nos hemos convertido en una red de medios que varía en función de los proyectos. En los últimos que hemos realizado trabajamos con El Confidencial y La Sexta, son dos medios que no compiten porque trabajan en mercados diferentes y, por tanto, se complementan muy bien. En el pasado hemos trabajado con El Mundo, El País… pero en función de cada proyecto el consorcio elige al medio más adecuado de cada uno de los países.

“Es interesante que hayan pasado cinco años y siga teniendo como reto mejorar el equilibrio entre mi vida personal y profesional”.

P: ¿Cómo valora la cantidad y la calidad del periodismo de investigación que se hace en España?
R: En España se hace poquísimo periodismo de investigación y se hace mucho periodismo de filtración. Hay algunos periodistas que reciben un sobre y tal cual lo publican a la mañana siguiente. Estamos intentando cambiar eso. Yo ayudé a crear un máster de periodismo de investigación, datos y visualización que ya lleva cinco ediciones y que ha generado un montón de alumnos que ya están en las redacciones intentando cambiar la situación. Por ejemplo, también El Confidencial está apostando muchos por el periodismo de investigación, está  contratando a gente para ello y yo creo que poco a poco va a ir cambiando, a medida que los dueños de los medios de comunicación se den cuenta de que el periodismo de investigación es un valor añadido que los lectores quieren.

P: Hace cinco años le pregunté que cuál era su próximo reto u objetivo y me contestó: “Darme más tiempo para mí, me parece que en esto de querer conseguir un currículo me he olvidado de mi persona y la virtud está en poder combinar la vida personal con la profesional”. Hoy me gustaría volverle a preguntar por sus próximos retos.
R: ¡Seguimos con el mismo reto! (risa). Es interesante que hayan pasado cinco años y siga teniendo como reto mejorar el equilibrio entre mi vida personal y profesional. ¡Quizá sea un reto para el resto de mi vida! (risa).

Entrevista realizada por Corresponsales de Paz.