Mirada 21 es familia

El equipo de medios de comunicación de la UFV celebró su 3er congreso, bajo el nombre 'Los retos del comunicador en la sociedad del ruido. Claves para impactar'.

Por Sergio Aguilera, Martina Arizu, Clara Mollá y Pablo Taboada.

Nuevo año, nuevas caras y una frase: “Mirada 21 es familia”. Así dio comienzo Javier de la Rosa, director del grupo de medios Mirada 21, a la nueva temporada del medio de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) hace siete meses. Una frase que quedó demostrada el pasado fin de semana en el 3er Congreso de Mirada 21. Una frase que quedó marcada entre los directores, becarios y colaboradores que participaron en una iniciativa que llevaba sin darse desde 2010.

Buscar la verdad y escapar del ruido. Reflexionar y no tener miedo a escuchar el silencio. Saber utilizar el móvil sin que se convierta en una adicción. Ser cauteloso con el like o me gusta en redes sociales. Estos fueron algunos de los temas que se trataron en la convivencia. El congreso contó con cuatro ponencias: Aldara Martitegui, periodista de Mediaset y especialista en coaching; Carmen Blázquez, psicóloga en Adicciones Tecnológicas de la Comunidad de Madrid; María Solano, directora de la revista Hacer Familia y profesora en la Universidad CEU San Pablo; y Lupe de la Vallina, fotógrafa freelance y alumni UFV.

Directores de Mirada 21. Imagen: Logosfera.

Un fin de semana diferente
El equipo de Mirada 21 llegó en la noche del viernes 1 de marzo al pueblo de Robledo de Chavela, con un clima que se asemejaba más al de mayo que al de marzo. En un par de abrir y cerrar de ojos, el pequeño municipio madrileño sintió la presencia de un grupo de jóvenes poseídos por una curiosidad, que no quedaría satisfecha la primera noche. El congreso, con el lema Los retos del comunicador en la sociedad del ruido, comenzó con un cine-fórum de la popular serie británica Black Mirror.

A diferencia de la primera noche, el sábado exigió la plenitud física y mental de todos los presentes. Martitegui fue la encargada de dar la primera conferencia del congreso, en la que invitó a entender el ejercicio del periodismo como un servicio a los demás. Además, incitó a quienes la escuchaban a reflexionar sobre las propias potencialidades y cómo los preconceptos pueden limitar el propio desarrollo y crecimiento.

Después de una pausa, que voló entre comentarios y risas, el día continuó con la psicóloga Carmen Blázquez, quien acudió a Robledo de Chavela a hablar de adicciones tecnológicas, algo que parecían padecer todos los presentes, por las respuestas a sus preguntas. “Estáis dando vosotros la charla”, llegó a asegurar Blázquez.

En vez de siesta, los becarios y directores de Mirada 21 se dividieron en grupos para sacar las primeras conclusiones sobre el congreso. Entre charlas y debates fueron analizando las ideas que habían suscitado hasta el momento las actividades. Salieron temas como el sabor del silencio, la cuestión de por qué el ser humano comunica, o la influencia social de las redes sociales, entre otros. Después de reunir todas estas ideas y sacar conclusiones en conjunto, le tocó el turno de intervención a María Solano, profesora del CEU San Pablo, quien cautivó a los oyentes con su carisma y ponencia La dictadura del like. Llevó con desparpajo y alegría a los presentes a pensar sobre la imagen que proyectaban de sí mismos en redes sociales, y sobre el valor de las pequeñas cosas que no se ven, pero que constituyen a la persona.

Bailes y estrellas
Para terminar la jornada del sábado de una manera distendida y jovial, los alumnos participaron de un concurso, juzgado por los directores, en el que por equipos debían disfrazarse de algo relacionado con las nuevas tecnologías y modificar la letra de una canción popular relacionándola con el mismo tema. Después de muchas risas y ridículos, los alumnos realizaron un taller de fotografía nocturna, que terminaron reflexionando mientras disfrutaban de las estrellas.

El clima primaveral acompañó al equipo de Mirada 21 hasta la última conferencia, en la que la protagonista fue la fotógrafa Lupe de la Vallina. Todos los presentes observaron los trabajos de la antigua alumna con ojos como platos, ya no solo por la calidad técnica, sino por la repercusión social de los fotografiados. Desde retratos a artistas como Afrojuice 195, Dani Martín o Rosalía hasta personajes como Blanca Suárez o Pedro Sánchez.

Haciendo universidad
Después de haber sido movidos por la fotógrafa a “tener una mirada única”, los alumnos se volvieron a separar en grupos de trabajo, esta vez con la intención de llevar todo lo interiorizado a un proyecto concreto: contar a través de un pequeño vídeo el impacto de las adicciones tecnológicas. Terminada esta tarea, los presentes se reunieron bajo el cálido sol del mediodía para poner en común las experiencias del congreso, y todos coincidieron en lo mismo: se estaba haciendo universidad. Así, y con el posterior viaje en autobús y la despedida en la puerta del edificio E en la UFV, cerraba con broche de oro un fin de semana de aprendizaje y familia.