Juan Manuel de Prada reflexiona sobre arte y política en la UFV

Durante el encuentro, el escritor habló sobre humanidades y mostró su desencanto con el arte actual. “Hay gente que piensa que soy podemita y otras veces facha”, comentó. 

De izquierda a derecha, Ignacio Pou, Juan Manuel de Prada y Ricardo Morales, durante el encuentro. Fotografía: Alumni UFV.

“De pensamiento tradicional y afiliciación católica”. Así se definía Juan Manuel de Prada, escritor y periodista, que fue el invitado del encuentro Beer’s and Prada organizado por la revista de pensamiento, Democresía, y presentado por Alumni UFV. Durante el evento, Prada ahondó sobre cuestiones de nuestro tiempo como el arte y la política, dirigido por Ignacio Pou y Ricardo Morales, ambos antiguos alumnos periodistas de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) y directores de la revista.

“Hay gente que piensa que soy podemita y otras veces facha”, comentó el escritor. 

“Todos los problemas políticos son una proyección de los problemas teológicos”. Prada no quiso dar demasiada importancia a la corrupción material ya que lo considera “pecadillos” de la carne. Sin embargo, muestra más preocupación por otros asuntos. “Que un político sea corrupto no me preocupa. Me asusta que la corrupción endémica sea la expresión de corrupciones más profundas que tienen que ver con la subversión de la naturaleza de las cosas”, explicó Prada. Además, afirmó que la mayoría de veces esa corrupción material revela, sobre todo en las sociedades democráticas, una corrupción moral muy fuerte. “Es preocupante cuando se convierten en virtudes cívicas los pecados contra el cielo, como legalizar el asesinato de los inocentes o aceptar la defraudación del jornal del trabajador”, concluyó el periodista.

Libros escritos por el autor Juan Manuel de Prada. Foto: Alumni UFV

Además, denunció algunos “crímenes” que según, el mismo escritor, provocan otros errores. “Cuando legalizas el asesinato de los inocentes, es inevitable que seas corrupto. Sin embargo, muchas veces la persecución de la corrupción se hace para que el fondo, la moral pase inadvertida y que el asesinato se convierta en algo normal”, afirmó el autor.

Las raíces españolas son tradicionales
Según Prada, lo constitutivo de la cultura, tal y como indica Menéndez Pelayo, es la línea de pensamiento tradicional. “España está tan desnaturalizada y destruida por modas que hoy es irreconocible esta corriente”, indicaba Prada. Además, explicó que las ideologías modernas son el producto de ruptura de la tradición cristiana occidental. “Una vez el pensamiento cristiano sucumbe o se desvirtúa, surgen ideologías que no dejan de ser herejías”, comentó. También, expuso que actualmente la política trata de prometer el paraíso en la tierra a partir de premisas “delirantes”.

“Ahora, llevarte una comisión o billetes se considera un crimen cuando los crímenes realmente son jaleados y potenciados desde el poder”, afirmó Juan Manuel de Prada. 

Por eso, el escritor indica que la distinción de derechas e izquierdas es algo “pueril” y no se identifica con ninguna. “Vivimos en tiempos que se conspira contra la visión cristiana económica y política y, por ello, izquierda y derecha urden desde su trinchera tomando del cristianismo aquellos aspectos que son positivos para captar a sus adeptos”, explicó el escritor. Por un lado, la izquierda defiende con énfasis la lucha contra la injusticia social mientras que la derecha pone el punto de defensa en la familia y valores morales. Según Prada, realmente no dejan de ser reclamos que tienen “nostalgia” de ese orden cristiano que ofrece “soluciones cabales para los problemas de nuestro tiempo”.

Juan Manuel de Prada, durante su intervención. Fotografía: Alumni UFV.

Sin embargo, Prada defiende que es fácil desenmascarar los abusos del capitalismo: “La incoherencia queda reflejada cuando la izquierda quiere desenmascarar los abusos de ese sistema, pero al mismo tiempo defiende la destrucción de la familia e ideologías creadas para romper vínculos familiares”. Al mismo tiempo, el escritor comentó que la derecha defiende “falsamente” los valores de la familia y morales con una corriente económica y política contraria a estos.

“Como hijo de mi tiempo, he podido desarrollar mis convicciones que repudian estos reclamos ideológicos y que, desagraciadamente, son incomprensibles para gran parte de la población que está contaminada ideológicamente” explicó el autor. No obstante, no pierde la esperanza. “Esto no me causa quebranto porque para mí, el oficio al que me dedico es una profesión que me exige estar a la contra del espíritu de hoy”, concluyó.

Arte decadente
Prada explicó que el arte sufre una crisis general cuyo origen se remonta al Renacimiento. “En ese momento, aparecen corrientes de pensamiento políticas en las que el artista no deja de ser un parea que busca cobijo”, afirmó el periodista. De esta manera, el poder se da cuenta de que necesita propagandistas y esta cultura occidental se desmonta mediante la democracia. Según el escritor, el poder ha sometido al pueblo mediante presiones políticas con el “caramelito” de este sistema.

“Desde siempre, la Iglesia fue impulsora de las artes y, hoy en día, el mundo católico es cada vez más huérfano de la belleza”

También, explicó que otra razón por la que el arte está en crisis es el alejamiento del universo católico de la creación. “Desde siempre, la Iglesia fue impulsora de las artes y, hoy en día, el mundo católico es cada vez más huérfano de la belleza”, comentó Prada. Según el escritor, esta causa tiene que ver con el auge del liberalismo. Cuando la corriente cristiana se da cuenta del triunfo de la cultura anticatólica, deciden refugiarse y desarrollar una sensibilidad al margen de la del mundo. “No es una mala opción si la sensibilidad que surge es reconfortante, sin embargo, lo que ha ocurrido es que ha salido un arte marchito y decadente”, afirmó Prada. Además, concluyó expresando su tristeza por esta situación: “el mundo católico ha renunciado al arte, no al de su tiempo, sino a lo constitutivo de éste”.