Josep Ramón Bosch, presidente de Societat Civil Catalana, visita la UFV

El presidente explicó los motivos que han llevado a la división de Cataluña con el Estado y propuso soluciones que la asociación está dispuesta a llevar a cabo, como la creación de un relato de España.

Josep Ramón Bosch, presidente de Societat Civil Catalana (SCC), visitó la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), el 11 de abril, para explicar la situación actual de Cataluña y las posibles soluciones al conflicto. El encuentro tuvo lugar en la en una zona reservada de la cafetería del Edificio Central y acudieron docentes y alumnos.

El catalán explicó el origen de Sociedad Civil Catalana y el objetivo principal que persiguen: “En 2014, nos dimos cuenta del problema de Cataluña. La situación era un gobierno nacionalista que ha secuestrado la sociedad catalana”. Para intentar solventar la situación, Bosch y un grupo de compañeros, unieron sus fuerzas para combatir esta realidad. “Nuestra misión es dar voz para los catalanes libres de nacionalismo y luchar contra esta corriente que lo impregna todo”.

Una sociedad dividida
Esta fractura ha dejado grandes secuelas en la sociedad catalana. Bosch reconoce que su familia quedó dividida después de las “jornadas trágicas” del 1-O. Según el presidente, fueron “pésimamente” tratadas por el Estado Español, pero bien utilizadas por los nacionalistas. Además, el catalán aseguró que el error no es solo de los independentistas: “La culpa es de todos nosotros”.

“Cuando repiten que “España nos roba” por tierra, mar y aire, acabamos creyéndolo”, comentó Bosch.

“En mi familia hemos dejado de hablarnos”, explicó Bosch. Su hermana vota a un partido anticonstitucional y ya no se dirigen la palabra. “Actualmente, no existe el asesinato como en el País Vasco con la banda terrorista de ETA. Sin embargo, existe algo peor que es la muerte civil, es decir, el señalamiento y marginación de aquellas personas que piensan de un modo diferente al Gobierno”, comentó.

Además, Bosch afirmó que Cataluña está dividida de tres formas. “En estos momentos, la división geográfica está muy marcada, toda la zona industrial es españolista, mientras que la independentista es una zona interior muy rural”, explicó.

La división económica también se ve reflejada en la sociedad. Las clases medias y altas son independentistas. “Las clases altas nunca ganarán las revoluciones, de manera que lo tienen complicado”, comentó Bosch.

Por último, la división lingüística. “Para nosotros, esta es la peor”, afirmó. Según Bosch, son dos mundos distintos.

Tres factores decisivos que impidieron la ruptura con España
Bosch afirmó que faltó “muy poco” para la separación entre España y Cataluña, pero no se produjo por tres factores que comentó. 

“Esta situación es culpa de todos nosotros”, afirmó Josep Ramón Bosch.

El primero fue el discurso del Rey, que, según Bosch, fue movilizador para, al menos, el 50% que “se sentían olvidados”, ya que en Cataluña no existen las señales del Estado, al igual que en el País Vasco. “Gracias al alegato, la sociedad se movilizó y SCC decidió convocar una manifestación con oposición de partidos políticos”, explicó el presidente de la asociación. Este encuentro sería el segundo punto que impidió la independencia.

El tercer punto sería la marcha de más de 5.000 empresas y bancos. Bosch afirmó que todas ellas no volverán a Cataluña hasta dentro de muchos años. “Estoy seguro de que Cataluña va a sufrir una gran decadencia. Esta comunidad siempre ha liderado y ahora está por debajo de la media”, comentó Bosch. Además, reconoció que la industria farmacéutica está desapareciendo en todas las localidades.

Pancarta de Societat Civil Catalana durante la manifestación. Fotografía: SCC.

El catalanismo es necesario
Bosch ve un riesgo con el nacionalismo, y es que, según el presidente, está naciendo otro que es Vox. “Ante un nacionalismo, no puedes responder con otro, el ‘a por ellos’ no ayuda a generar el relato”, afirmó Bosch.

“El nacionalismo es la guerra y tan malo es el catalán como el español”, explicó el presidente de SCC. Sin embargo, reconoció que el catalanismo no es malo: “es una voz sincera para ayudar a regenerar España”. Sin embargo, afirmó que ahora no tiene sentido. Para explicarlo, utilizó una cita de Francisco Cambó: “Conviene convencernos de no dejar de reclamar que el catalanismo y separatismo son corrientes contrarias. El catalanismo es un grito de fe en catalán, el otro es de agobio y desentenderse de la suerte de Cataluña. El separatismo es un acto de desesperanza”.

Según Bosch, con Sociedad Civil Catalana se ha derrotado al separatismo. “Hay que devolver la cordura a la sociedad catalana, donde hay amplios consensos y un catalanismo profundamente español”, explicó el presidente de la asociación. También, esta organización reconoce algún derecho que ayude al funcionamiento de la sociedad. “Exigimos un gran gobierno de concentración, ya que en Cataluña se vive de forma distinta que en Madrid. Mientras que en la capital hay un confrontamiento entre izquierda y derecha, en Cataluña eso no se ve”, explicó Bosch.

Bosch mencionó a Ortega y Gasset, quién afirmaba que este conflicto no tenía solución y que la sociedad debía mirar hacia el futuro y pensar que España no es fruto de un accidente, sino una comunidad basada en el cristianismo, con la voluntad de los pueblos de ahondar y hacer una conquista en América.

Un relato de España como solución al conflicto
No existe un relato de España”, afirmó Bosch. El catalán habló de Berga, una ciudad que tiene 18.000 habitantes y está situada entre Barcelona y Andorra. Según el presidente de SCC, esta ciudad destacó en la Guerra del Francés, un relato basado en falsedades y mentiras. “Realmente, Berga fue una ciudad carlista como Estella, tanto, que vivió el Conde de España. Ahora, domina Candidatura de Unidad Popular (CUP)​​ y la oposición es la república”, explicó.

“Es necesario hacer un relato en catalán, no para convencer a la gente mayor, sino para la gente joven que desconoce lo que es España y a la que no le han explicado nada. Sin ir más lejos, Madrid les suena a un equipo de fútbol”, concluyó Bosch.