Jesús Matsuki: “La solidaridad me picó gracias a la UFV”

Trabaja cubriendo la sección de tráfico del Ayuntamiento de Madrid en las emisoras locales de radio. Además, compagina la actualidad de tráfico con la información social, ámbito en el que se encuentra muy implicado después de unas prácticas solidarias en la UFV.

Jesús Matsuki es antiguo alumno de Comunicación Audiovisual de laUniversidad Francisco de Vitoria (UFV). Actualmente, trabaja cubriendo la sección de tráfico del Ayuntamiento de Madrid en las emisoras locales de radio. Además, compagina la actualidad de tráfico con la información social, ámbito en el que se encuentra muy implicado después de unas prácticas solidarias en la UFV. Por la mañana, se dedica a ayudar a los oyentes a encontrar un atajo para ir a su trabajo. Por la tarde, está volcado en diferentes proyectos sociales. Por esta razón, dentro de poco tendrá que salir en cámara y sus oyentes le pondrán cara. Pero mientras, comenta entre risas, no quiere facilitar una foto para la entrevista “por aquello de no romper la magia de la radio”.

P: ¿Cómo es la preparación para la cobertura del tráfico en la radio?
R: Nosotros, al dar la información del tráfico de Madrid, vamos un poco más pillados dentro de las programaciones de las escaletas de las radios, así que tenemos que dar mucha información en muy poco tiempo. Para llegar al total de la información hay un trabajo por un lado propio, por otro lado del equipo de gabinete de información de tráfico, y luego está el soporte que te da el centro. Hay que mirar todas las cámaras, hablar con los compañeros, hasta mirar el tiempo… Aunque parezca mentira, todo este proceso es muy rápido. Está basado un poco en la experiencia. Al final es un trabajo de servicio público, se trata de poder dar una alternativa en la medida de lo posible. La realidad es que hasta que no llevas un año no empiezas a dominar realmente la sociología del tráfico, que es donde realmente podemos aportar mucho más. Es un valor añadido que, por ejemplo, un mapa por Internet no te va a poder aportar. Lo más importante es tener un conocimiento grande sobre la sociología del tráfico y el comportamiento, y, a pesar de ello, siempre te sorprende.

“Lo más importante es tener un conocimiento grande sobre la sociología del tráfico y, a pesar de ello, siempre te sorprende”

P: ¿Cómo se enamora uno de la información del tráfico?
R: Sé que suena un poco friki, pero a fin de cuentas si nos ponemos en un ámbito puramente periodístico, al final nosotros estamos dando noticias cada mañana y a cada minuto. Yo tengo información constante y nueva, casi diferente, a cada minuto. Eso me apasiona por un lado. Luego, la pasión típica del periodista de estar en antena, de estar en directo, de entrar en una emisora… Y luego, además, hay un punto extra: sabes que tu información sirve para algo. O sea, hay gente que te oye, pero hay otros muchos que te están escuchando. Estás aportándole información útil para su día a día y yo creo que eso también es muy valioso.

P: Cuál es la función del periodista de tráfico, ¿comunicar o concienciar?
R: Yo creo que hay una doble vertiente. Por la mañana, al tener tan poco tiempo, damos información y en la medida de lo posible intentamos proponer alternativas. Pero aprovechamos los momentos de los magazines, donde podemos disponer de más tiempo, para concienciar a la gente poco a poco, sobre todo en el uso del transporte público. Ojalá no tuviésemos que existir, ojalá todo fuera fácil, que no hubiera tráfico. Ojalá todo el mundo utilizara el transporte público, pero mientras eso no ocurra, que yo espero que algún día ocurra, creo que seguiremos siendo muy necesarios.

El ámbito de la solidaridad

P: ¿Cómo empezó en la solidaridad?
R: A esto le tengo que dar las gracias por un lado a la universidad y por otro lado a mi familia, en especial a mi madre. Mi madre es una persona que está muy vinculada al ámbito social, involucró mucho a mis hermanos, yo me negué en rotundo durante muchos años porque no me gustaba que me dijesen lo que tenía que hacer, incluso aunque fuese una buena obra.

“Implicarme en la solidaridad ha enriquecido muchísimo mi vida”

En la universidad, dentro de una de las asignaturas que era Acción Social, yo tenía que dedicarle esa serie de horas para terminar la carrera. Entonces empecé en el Teléfono Dorado, hablando con personas mayores que están solas en sus hogares; después continué con la Fundación RECAL, una fundación de ayuda a drogodependientes, donde al final hice, no solamente las horas, sino que una vez que yo ya había terminado la universidad y ya tenía el título, continúe con ellos. A partir de eso, me picó el gusanillo y me conciencié mucho más. Empecé con personas con discapacidad intelectual, con jóvenes en riesgo de exclusión social… Me formé en cooperación, estuve de voluntario en Cruz Roja Internacional, en India coordinando un par de proyectos, en Calcuta… Y ahora estoy colaborando con Manos Unidas como técnico de proyectos también de cooperación internacional.

Al final, yo creo que es un gusanillo que me picó gracias a la universidad, cosa que agradezco muchísimo. Más que lo que yo haya podido ayudar a los demás, ha enriquecido muchísimo mi vida.

Su paso por la UFV

P: ¿Cómo recuerda su paso por la Universidad Francisco de Vitoria?
R: Pues recuerdo tres etapas… La primera etapa de querer comerme el mundo de la información, y aunque hice Comunicación Audiovisual había una vertiente periodística muy fuerte en mí. Al principio quería entrar más en el ámbito de hacer reportajes para televisión.

Poco después hubo un profesor que me dijo que lo mío era la radio. Y después me pasé un año, el tercer curso… Cuando me di cuenta de que sí, de que había aprobado las asignaturas, pero que lo había perdido. Me puse las pilas y ya cuarto y quinto fue un disfrutar de la universidad genial. Disfrutar ya no solo de las clases, sino de la beca que hice en la radio de la universidad, disfrutar de prácticas que hice, de ir a hablar con los profesores y exprimirles un montón de información…

Recuerdo esas tres etapas, la etapa de comerme el mundo, pero más por el lado de la televisión, el año perdido y el empuje definitivo que me hizo falta para concienciarme de que quería ser periodista.

P: ¿Qué consejo le daría a los alumnos de la UFV a los que les gusta la información social/solidaria o incluso el tráfico?
R: Lo primero es un mensaje de ánimo. Yo sé que en estos momentos, a cualquiera que ahora estudie una carrera del ámbito de la comunicación, todo el mundo le va a decir “Estás loco, no hay trabajo, cómo se te ocurre”. Que no pierdan esa ilusión porque quien quiere llega.

Que también el ámbito de la comunicación es muy amplio, y al final hay que tocar muchos palos para encontrar la pasión de cada uno. Al final todo es comunicación, todo es información. Mientras uno tenga claro que lo suyo es la información, al final le va a dar igual.

Sobre todo que hay que intentarlo, mucho ánimo y que prueben mucho, porque están en época de probarlo todo, absolutamente todo. Y al cien por cien, porque eso es algo que tengo clarísimo, el que va al cien por cien sí lo consigue.

Entrevista realizada por Corresponsales de Paz.