Isidro Catela: “La comunidad es capaz de salvar del suicidio”

Expertos analizan en la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) la exitosa serie 'Por trece razones', original de Netflix. Habrá cuatro sesiones repartidas en el mes de octubre.

Cartel del cinefórum.

“La vida es impredecible, y controlarla es solo una ilusión”. Esta es una de las frases más reconocidas de la serie Por trece razones y, además dio pie a un debate durante la presentación del cinefórum sobre ella. Isidro Catela, doctor en Ciencias de la Información, y Juan Pablo Serra, doctorando de Filosofía, y ambos profesores de la Universidad Francisco de Vitoria, participaron en este encuentro, dividido en cuatro sesiones y que continúa durante los próximos jueves 11, 18 y 25 de octubre. El objetivo es tratar el suicidio y cruzar un umbral de esperanza sobre este tema.

Isidro Catela y Juan Pablo Serra, durante el cinefórum. Foto: C.M.

En la primera sesión, presentaron el argumento, trataron de hacer una reflexión cultural y abordaron cómo afectan las cuestiones de la serie en los adolescentes. Serra recalcó que en los capítulos se muestra lo “dramático” que es vivir en el presente “extendido”. “Existe un regodeo en el pasado inmediato”, afirmó el profesor.

“Si se concibe la vida como don, siempre hay algo que hacer”, comenta Isidoro Catela.

“¿Es factible encajar las cosas repentinas que suceden?”, fue una de las preguntas fundamentales que se abordaron durante la charla y, a través de las actitudes de los personajes, se respondió. Serra explicó que la huida, el pasotismo o racionalizar el imprevisto hasta el punto de normalizarlo son algunas de las reacciones que utilizan los protagonistas. Sin embargo, afirmó que es posible encajar los imprevistos a través de la acogida de estos, aunque tener una mente racional puede impedirlo. “Una de las condiciones es que haya un otro para que esta acogida se pueda dar”, afirmó Serra.

La soledad, clave de su comportamiento
Uno de los datos que destacaron ambos profesores es que los protagonistas de la serie viven en “profunda” soledad. Catela explicó que, a excepción de dos personajes, ninguno tiene hermanos, algo que les lleva a vivir los acontecimientos de modo diferente. el profesor también afirmó que la mayoría de responsables de estos adolescentes fomentaban un ambiente hostil, no existen reglas, sino un “no te pases”. Además, comentó que Nada, un libro de Janne Teller, cuenta la historia de un joven en la misma situación que Hannah Baker, pero que es la comunidad la que logra salvarlo.

Una visión superficial del suicidio
Serra destacó que el suicidio se trata durante los capítulos de una manera muy banal, y destacó que falta “un tratamiento adecuado sobre el suicidio”. Este también aseguró que existe una falta de contexto moral. “Durante la serie, hay una ausencia del arco moral para los personajes y falta recalcar que los actos tienen consecuencias”, afirmó Catela. También comentó que este trato “mediocre” sobre el tema daba pie a que el público no hablara sobre el suicidio, que era el objetivo de la directora.