El perdón como derecho del ser humano

La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) acoge el Parlamento Universal de la Juventud

El Parlamento Universal de la Juventud (PUJ) se desarrolló desde las 9:30 h hasta las 19:30 h y el tema principal de la jornada fue el perdón. La vicepresidenta del PUJ, Cristina Díaz, fue la encarga de abrir el acto. Durante este se realizaron dos ponencias, dos paneles de jóvenes, un taller práctico, un panel de ámbitos y dimensiones del perdón y un coloquio. Además, se habló del próximo tema del PUJ: “Tomando decisiones juntos para la paz”.

La profesora de Teología de la Universidad de San Dámaso Carmen Álvarez Alonso, la profesora de Psicología e investigadora en la Universidad Pontificia Comillas María Prieto, y la psiquiatra, profesora del CEU Abat Oliba e investigadora de la Escuela Idente Mar Álvarez fueron las encargadas de definir el perdón desde diferentes perspectivas.

El perdón desde la psicología
María Prieto habló de cómo afecta el paso del tiempo en el ejercicio de perdonar, y alegó que por sí solo “no arregla nada”, sino que solo influye cuando este se combina con buenas decisiones. También relacionó el acto de perdonar con el de olvidar, para María, “no se olvida nunca” porque existe la memoria. La psicóloga diferenció entre el perdón desde la culpa y el perdón desde la vergüenza. El primero entendido como el pesar que produce darse cuenta de que se ha hecho daño, y el segundo, como el sentimiento intrínseco de que se es malo e indigno.

Para la investigadora, no es posible un proceso de perdón a uno mismo sin la participación del otro, sin “pedir perdón a alguien”. Para ella, este acto tiene un lado oscuro porque la gente que más perdona es la gente que más agresiones recibe después y la gente que más se perdona a uno mismo suele ser “gente aislada, narcisista y egocéntrica”. Por ello, “no vale perdonar de cualquier manera”. Además diferenció las cuatro posibles opciones que hay, según la psicología, de perdón y reconciliación: perdonar y reconciliarse (el resultado ideal), perdonar y no reconciliarse, reconciliarse sin perdón y no perdonar ni reconciliarse. María comparó esa tercera opción con “llevar ropa bonita pero la ropa interior sucia”. Para la psicóloga, el perdón no es un don, ya que eso quiere decir que unos lo tienen y otros no y un derecho de cualquier persona.

El perdón entendido como el don que Dios regala a la sociedad
La profesora de Teología de la Universidad de San Dámaso Carmen Álvarez Alonso relacionó el perdón con el deterioro del matrimonio, el lugar donde “se aprenden las relaciones básicas”. Para Carmen, el primer paso para que se “inicie el camino del perdón” en una pareja nace cuando uno de los dos “ha hecho daño y ha causado una herida”. Mientras que “en la lógica de la justicia humana”, el agresor es quien debe tomar la iniciativa, el amor de perdón no se entiende desde la justicia humana, sino desde la lógica del amor, donde “aquel que mejor ama” toma la iniciativa.

Según Carmen, el perdón nace de la necesidad de que el otro siga en el corazón de quien pide perdón. Cuando A perdona, B se siente “reafirmado en su identidad”, pero para ello es necesario saber acoger el perdón. Para la profesora de Teología, quien no pide perdón está diciéndole a la otra persona que no lo necesita. Por ello, “pedir perdón engrandece a los dos, como un acto de amor”. Ahora lo que separaba a esa pareja ha desaparecido. Desde el punto de vista teológico, el perdón es algo específicamente cristiano y solo se puede hacer con la fuerza de Dios.

Después de estas ponencias, se abrió el turno de preguntas, donde alumnos y profesores pudieron resolver sus dudas acerca del perdón. La jornada finalizó con el tema del próximo PUJ: “Tomando decisiones juntos para la paz”.