El hogar, protagonista de la XI Global Game Jam

La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) fue una de las sedes, por segundo año consecutivo, de este evento de videojuegos.

Participantes de la Global Game Jam. Foto: Lucía López.

La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) se convirtió del 25 al 27 de enero en la sede, por segundo año consecutivo, de la Global Game Jam. Esta es una actividad de improvisación por grupos en la que los equipos de creadores ponen a prueba sus conocimientos para dar vida, en tan solo 48 horas, un videojuego basado en un mismo tema a nivel mundial, y que fue anunciado justo en el momento en el que comenzó la sesión. La temática elegida fue: ¿Qué significa para ti el hogar?

“De todo videojuego se aprende algo”, afirma Marcos Martín, participante de la GGJ.

Todos los participantes, mayores de 18 años, contaron con el apoyo y acompañamiento del claustro de profesores del Grado en Creación y Narración de Videojuegos de la UFV. La Global Game Jam se celebra en todo el mundo una vez al año y en esta edición se conmemora el XI aniversario de su nacimiento. Los jugadores compitieron y convivieron, todos se hospedaron en la universidad, durante los tres días que duró la actividad.

La Global Game Jam es un evento mundial con varias sedes donde se desarrolla un videojuego en 48 horas. “La Global Game Jam es una gran oportunidad de encuentro para todos a los que les gusta crear videojuegos”, afirmó la directora del Grado de Creación y Narración de Videojuegos, Belén Mainer. “En dos días surgen historias, arte, creatividad, técnica…”, añadió. Ella misma se encargó de inaugurar y de cerrar el evento

Los premios se dividieron en cinco secciones: el equipo Home of spectres se llevó el galardón a mejor juego de arte; Welcome Home, a mejor historia; Reborn, al más divertido; The big show, al más creativo; y Matriuska, como juego del cambio.

Una vida virtual
“Es pasional, debes dedicarle una serie de horas al día casi obscenas”, relató Andrés Jiménez, alumno de Videojuegos en la UFV y participante de la última GGJ. En este mundo de las consolas hay muchas etiquetas. “Nos llaman frikis, flamer, niños ratas y, al principio, molesta porque tienen un ingrediente despectivo, luego te acostumbras”, señaló Jiménez. Este evento va más allá del mero entretenimiento, el estudiante afirmó que “en esta Global Game Jam se pretenden transmitir valores universales, donde todo el mundo pueda sentirse identificado”.

“De todo videojuego se aprende algo”, afirmó Marcos Martín, otro participante de la XI GGJ. Además, el joven estudiante contó su experiencia de trabajar en equipo y la convivencia durante las 48 horas que duró el evento: “Hay mucha empatía entre todos y el respeto es mutuo”. Martín cree que en España “hay bastante nivel” y que salen profesionales “muy cualificados”. La labor de un desarrollador de videojuegos puede ser bastante sacrificada, el joven estima que puede llevar un trabajo de “entre 10 y 12 horas al día”.