“Alguien se hace hombre para transformar mi corazón”

La Madonna Sixtina de Rafael, un icono de autor anónimo y la Sagrada Familia de Gaudí fueron las tres obras elegidas por el director del Departamento de Humanidades de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) para ilustrar su tradicional reflexión sobre el sentido de la Navidad.

De la primera de las obras, la Madonna Sixtina, Barahona dijo que “desde la estética es un cuadro perfecto, apela a la teología pero está contaminado”, refiriéndose al mecenazgo, y a los fines fuera de la transmisión del mensaje. Del icono anónimo, mencionó que la obra “no trata de darle prestigio al autor, sino que busca dar un mensaje dramático que se repite y se tiene que repetir en la historia del espectador”.

La Navidad como drama
El resto de la conferencia del profesor giró entorno a la idea del drama, entendiendo esta obra como una exposición del “drama teológico de la Creación”. Además explicó cada una de sus partes ejemplificando en la obra las distintas formas en las que la pintura escenificaba este drama. “El centro de la mirada está en el Niño”, dijo. Expresó también en su explicación que el Niño Jesús en el pesebre está amortajado, reflejando el “drama de la Salvación”. Expresó también que “los que contemplan este icono pueden volver a nacer, porque es catequesis viva”. Además resaltó que el fin de esta pintura es mostrar que “Dios ha tomado posesión del hombre y se ha hecho uno con él” y que Cristo “ha venido para ser ese Cordero que va a cargar con los pecados del mundo”.

“Dios ha tomado posesión del hombre y se ha hecho uno con él”, explicó Ángel Barahona. 

Por último, Barahona quiso reflejar el drama humano y resaltar el rol de la Virgen María en todo esto, para ello se sirvió de la Sagrada Familia de Gaudí, y tomó la figura de una niña que quiere robar y un terrorista con una bomba, presentes en la fachada de la obra del arquitecto, y dijo que ambos no llevan a cabo su obra porque miran a María que es “el icono de la Salvación, la que nos da al Salvador, nos da la posibilidad de rescatarnos, de redimirnos”. Para terminar su intervención, el docente hizo una invitación a: “dejarnos conducir por las huellas de Cristo, y siguiendo estas huellas, entrar en la reconciliación y hacer de este drama de la Navidad una fiesta enorme del renacimiento de Cristo que vuelve a nacer en nuestras vidas”.

“La Navidad no es un cuento de niños, es la respuesta al drama del hombre” 
El padre Florencio Sánchez L.C. explicó el sentido de la navidad a través de dos obras de Rubnik, La Natividad y la Presentación de Jesús en el Templo.
En la primera de las obras resaltó que “Cristo ya está crucificado”, y que “la Virgen lo sostiene, es la cruz sobre la que será un día clavado”, destaca así nuevamente el importante papel de María en la historia de la Salvación.

“Si uno no comprende ese fondo de drama de la encarnación, no comprende la encarnación”, dijo el P. Florencio Sánchez L.C.

Destacó también el presbítero, que “la Virgen y San José tuvieron un largo camino, un itinerario de morir a si mismos para acompañar a su hijo en la Salvación de los hombres”. Dijo el padre Florencio que es fundamental entender que “la vida es hermosa, pero también tiene drama”. Y afirmó que “si uno no comprende ese fondo de drama de la encarnación, no comprende la encarnación”.

Para ilustrar esto usó las palabras del papa Benedicto XVI: “La Navidad no es un cuento de niños, es la respuesta de Dios al drama del hombre”, y dijo que “la respuesta no es una explicación teológica, sino alguien que se hace hombre para transformar mi corazón, para llenarlo, para iluminarlo y para acompañarme”. Para terminar el sacerdote dijo que “vivir siempre entre el escándalo y la locura es entender todo esto” y destacó que “la esperanza no es un mensaje, es Alguien que nos alcanza desde el cielo”.