El cáncer de pulmón, cerca de ser una enfermedad crónica

Priscila Kosaka Monteiro, investigadora química brasileña, ha desarrollado unos sensores que permiten detectar a tiempo la presencia o no de cáncer.

Priscila Kosaka, en Madrid, investigando posibles curas contra el sida. Foto: Flickr.

Más de un millón y medio de personas mueren por cáncer de pulmón cada año. La mayoría de los diagnósticos son tardíos, por lo que no existen tratamientos para curar dicha enfermedad. Priscila Kosaka Monteiro, investigadora química del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y galardonada el pasado lunes, 11 de noviembre, por la Fundación Fero, que lleva a cabo estudios contra el cáncer, ha desarrollado una tecnología 100.000 veces más sensible que la actual. Mediante análisis de sangre e implantación de sensores, detecta la presencia del tumor desde el primer instante.

Estos sensores consiguen penetrar en el tejido humano cogiendo muestras de las proteínas acomuladas en el plasma. Por los resultados de estos análisis de sangre, se consigue saber desde un principio la presencia del tumor y tomar medidas mucho más eficaces para su desaparición. El sensor es capaz de descubrir los biomarcadores (los culpables del cáncer) en los diferentes momentos de la enfermedad. Este sistema comparte dos tecnologías, una de especifidad y otra de sensibilidad. Además, por el análisis de sangre los médicos podrán seguir el desarrollo del tumor de una forma más específica, suministrar tratamientos más personales y no perjudicar al paciente, por no ser un método tan invasivo.

Los tumores están compuestos de células cancerígenas que cada hora se reproducen a centenares. Hoy, estas copias solo se pueden detectar mediante inmunoensayos y 10 años después de la presencia de la enfermedad. La tecnología presente busca detectarlas lo antes posible, es decir, cuando las células nocivas no se han multiplicado una y otra vez. El objetivo de la científica brasileña es llamar la atención del mundo de la oncología gracias a su modelo preciso. Y el cáncer de pulmón le parece el ejemplo más potente.

Por ahora, según afirma Kosaka, es imposible realizar un ensayo químico y tratar otros tipos de cánceres. Sin embargo, no decarta su sueño de reducir la mortalidad de cáncer de pulmón al completo.